viernes, 24 de agosto de 2012

INCONTINENCIA MILONGAL por Gongoro Rasquete

No es el nombre de una enfermedad que aqueja a los jóvenes milongueros que adentrandose en el tercer año de baile se entusiasman al punto de querer bailar todas las noches en todas las milongas - incluyendo la tarde de los lunes, dedicada tradicionalmente a practicas o visitas - degastando zapatos y durezas por igual.
Los veteranos del "·Oriental" que estaban allí cuando todo empezó y experimentaron la mutación de los sucesivos hules cubre mesas,  la deriva de D`arienzo a Pugliese a De Canaro a Firpo y de Dágostino a Greco - Pero no Piazzola, nunca Piazzola porque la pibada se entusiasma y le da por corcovear en la ronda y a los viejos no le gusta (juna gran que algún Ditey se anime alguna vez con Piazzola y se deje de verduleras fastidiosas, pido desde este humilde espacio encarecidamente) y se van sin bailar-  aquellos ilustres contendientes del reúma que