domingo, 24 de mayo de 2020

INFORME DE SITUACIÓN

DONDE SE VE QUE CUANDO NO HAY MILONGA BUENOS SON LOS TANGOS CORTESANOS Y EL HUMOR
̶̶ ¿Y ahora que toca? ̶̶ Pregunta Nina en la practica asistida de pasos y mixtos.
̶̶ Sacada lateral en sanguchito de roquefort y queso con apertura en giro de jamón, volcada y aceitunado en lápiz. o la posibilidad. Y después gancho milanesado con guarnición de volea tirabuzón a la parmentier o la posibilidad con caminata a paso cambiado y laminas de palmitos en ocho para atrás.  O la posibilidad.
̶̶  exploremos la posibilidad como una seria y necesaria opción ante el artificio…hum… ¿Estamos los dos hablando como personajes Catulianos?
̶̶  Son los días tantos, las semanas juntos en casa. La felicidad del verso a besos compartido. Hay que apurarse, sino, no llegamos al simulacro de las siete.
̶̶   Van veinte ensayos y bodas no oficiales. Por uno que saltemos no pasa nada.
Nos hemos casado  con mucha y sin ninguna ceremonia. A paso solemne, contrapaso, contratiempo, compás, silencio, espera y caminata en cadencia de vals en ceremonia rápida. Con un millón de amigos, con cinco.  Solos. Y con un gato de padrino.
 ̶̶  ¿Sabes que?  Ciertamente y a fe, te digo corazón, ¡Con que alegría, con que ganas, con que voracidad metería en este menú de alternativas amatorias una orgía de panqueques con dulce de leche!
 ̶̶ Bueno. Usemos el comodín de la posibilidad. Son casi las ocho.  Saltamos el protocolo de ensayos y nos vamos a dar una vuelta  a la tienda de productos del mundo para rellenar las facturas que hiciste con Dulce de verdad.
 ̶̶  ¡Y podemos llegarnos a ver como está «El Oriental» !
̶̶  ¿ queda en el Kilómetro reglamentario?
̶̶ Hay un camino por el que se puede llegar.  Con mascarilla, ropa de aventura y  posterior bañera. ¿Vamos?
Nos ponemos la ropa de paseo. Sacamos la basura, la arena de Adolfito y vamos caminando de la mano por las calles que ahora se ven un poco más llenas.
 Somos paseantes de la luna. En todos lados hay aerobistas con pintas de astronauta y diletantes del ejercicio  que agotan sus posibilidades cansándose al extremo.
La tienda de productos gastronómicos  del mundo esta cerrada.
̶̶ Bueno. Yo creo que a falta de leche buenos son membrillos.
̶̶ Tendremos que acostumbrarnos a estos placeres sustitutos.
Pasamos por el bar «Roñoso» cerrado y con las marcas de hace tiempo en un cartel amarilleado por la intemperie en el que se lee: «Se vamos de vacaciones por tiempo indefinido» «PRÓXIMAMENTE MILANESAS DELIVERY  CON HUEVOS A CABALLO»
̶̶  Es lo que se dice un reclamo publicitario. Jajajaja.
 Atravesando dos barrios ajardinados  por un sendero de tierra llegamos al Oriental.  Una barricada de alambre y candados cierra la entrada que ha visto tantos personajes de la milonga con los zapatos y la expectativa al hombro. Bordeamos por el lado de la sanja.
Las bombillas cuelgan del poste central ajenas de encendido.  La pista de tierra apisonada es  un salvaje jardín de flores coloridas que tapan el relieve del paso y el abrazo.
De la noche, la hazaña, el baile y la locura.
El Ring de los «Titanes de la milonga» con las cuerdas flojas es otro vacío en altura. Un poco más allá en la canchita de futbol donde Disarlis, Puglieses, Troilos y Darienzos hacen campeonato en estado de normalidad  veo una pelota pulpo decolorada.
Sin mesas ni sillas. Sin la vida de los talleres teatrales, Milonga «El Oriental» es una inmensidad  gris de fiesta terminada hace rato. Un potrero sin chicos, ni pelota.
Una criatura abandonada con una ristra de globos ya sin aire.
 ̶̶  Aquí volvimos del espacio casi estrellandonos con la Carlos Gardel 54.  Aquí dimos batalla contra los atorrantes del C.I.M. (Consorcio Internacional Milonguero) Aquí vimos bailar y despedimos a muchos amigos que ya no están. Aquí te vi presa de una promesa y un recuerdo. Y también, la noche que volví del Corazón de las tinieblas milongueras. Fue esa noche que quizá comencé inconsciente a esperar. Como esperé otras tantas difusas y vagas promesas de un amor, de este entregado amor que no sabia y ahora tenemos.Aquí, donde guardo los mejores momentos de mi vida milonguera y general.   No tendríamos que haber venido. Sin música ni gente bailando esto me hace mal.
̶̶  No Cátulo. Eso esta aquí. En tu corazón y en tu alma. Y Vive en tus escritos. Volveremos. Bailaremos. El mundo brillara de otra manera. Los abrazos serán más cálidos y concentrados por necesidad, amor. Que… ¿Me parece a mi o está saliendo humo de la parrilla?
Tiene razón, Hay humo, fuego. Y está Pococho. Con un extraño corte paje de flequillo desparejo.
̶̶  ¿Sera posible? Pococho me dijo que vivían en cuevas tipo bunkeres bajo el terraplén, pero no le creí. ¡Pococho! ¡Pococho!
Primero se acerca el uruguayo asador de la milonga. Y luego vemos a sus dos ayudantes, un poco más atrás.
̶̶ ¿Quien llama? ¿Quien osa perturbar la armonia de esta pista sin bailantes? ¡ Ah!  Detrás de la celada veo su bigote muchacho Lusiardo ¡Que alegría! ¡Hugui, escudero Hugui. bajad el puente levadizo sobre el foso!
Los tres llevan mandiles de cuero con diferentes motivos dibujados y mascarillas tipo visera de casco medieval.
Enseguida el ayudante del parrillero viene con un tablón que pone sobre la sanja.
̶̶  pasen por el medio que tiene doble tabla.
 ̶̶ Micer Bernal y Milady Nina. Bienvenidos a nuestra humilde ciudadela fortificada! ¡Aquí resistimos y llevamos nuestro mensaje de choripan a toda la  murguera comarca.
Los bunkeres habitación están con las trampillas abiertas. Parecen casas de enanitos  acogedoras. Estos atorrantes se han ingeniado para hacer muebles funcionales y llevar una modesta instalación de luz cálida.
 ̶̶ ¿Que cuenta Pococho?
̶̶  Apenas llegan nuevas de otras alquerias y fortificaciones.No ha llegado aún el juglar de la tarde con  timbales y sucesos. Pero aquí se mantiene el fuego intacto. Y los muchachos cantan y tocan  milonguita por si alguno se acerca.
̶̶   Estamos aprendiendo con la revista Tocotango y la Cantabó. Maestro Pococho. Dele brasa que ya llegamos tarde con algunos encargos.
̶̶  Si. Si. Disculpen los ilustres visitantes. El asado delivey llama.
̶̶  ¿Pococho esta bien , Muni?
̶̶ No le hagan caso doños.  Anda otra vez medio desnortado, como aquella vez que se creía Libertad Lamarque. Pero no le pasa nada grave.
̶̶ Tenemos Sobredosis de Principe Valiente. Son los únicos libros que encontramos para leer.
̶̶  Entiendo.
̶̶ Hacemos ejercicio,  arreglos del hogar. Vamos al curso  Bonsai del jardinero Cepito. Como estamos confinados en el mismo predio se nos considera una unidad familiar. Pero Pococho. Bueno. Ustedes saben.  Nos enseñó pasitos de murga, pero se cansó. Ahora, solo hace los asados. Lo mantenemos activo con algunos torneos de espadeo con escobas. porque sino piensa mucho en el hijo. El Pibe de las estrellas.
  ̶̶ Cada uno se entretiene como puede. Por suerte vimos el filón del delivery.  Vieytes y Luconi nos hacen los repartos
̶̶  ¿Los servicios Milongueros?¿también están en plan caballería?
̶̶  No, No. Ellos son de otra película. Salen con las mascarillas  Mad Max. En el carro que usan han puesto «Reparto de bifes a domicilio»
Nada me cuesta imaginarlos repartiendo y dándose mamporros con otros contendientes de la calle.
 La guerra Delivery sigue su camino por otros derroteros. Igual que todo.
Pococho viene con una tabla chorreante a modo de escudo.
̶̶  Milord. Milady. ¿Aceptan nuestra humildes viandas? ¿Se quedan a cenar con nosotros? El salón al aire libre es grande y la mesa de banquete tolera hasta Ocho comensales sin perjuicio. En un rato hay justa candombera con triciclo y estoque. Vendrá el conde Cepito.
̶̶ En otras circunstancias  aceptaríamos. Pero no.
̶̶  Créannos que nada nos gustaría más. Pero no se puede.
̶̶ Claro. Seguro. Tienen razón.
̶̶ Ahora… si por casualidad les sobran un poco de vacío y cuatro choricitos estilo Oriental para llevar les compramos.
̶̶  Por supuesto. Ustedes son clientes preferentes. Faltaba más. Tengo asadura adelantada.
̶̶  Ya les cobro doños. Miren nuestro nuevo logo. Con esto estamos arrasando.
La bolsa tiene un dibujo robado a Harold Foster, en donde la espada del Principe se ha sustituido por un pincho asador, con una morcilla pinchada.
«ASADOS VALIENTE, CON EL CHORIZO CALIENTE» dice el eslogan.
̶̶  De alto impacto Muni. De alto Impacto. Lo que si, si nos permiten…
En el poste central sigue pegada la estampita de San Finito Escabiadin, el patrono de los milongueros.
Hacia allí vamos sin hablar. La pista nos llama.
 La noche ha caído y de repente.
 Apenas somos sombras intuidas.
Nos abrazamos. Puedo ver en los ojos de mi amor el reflejo de gloriosas tandas.
Una guitarra toca sin acertar ninguna nota  un tango.
La voz de Muni,  en desafinado par canta «El  Porteñito»DONDE SE VE QUE CUANDO NO HAY MILONGA BUENOS SON LOS TANGOS CORTESANOS Y EL HUMOR
̶̶ ¿Y ahora que toca? ̶̶ Pregunta Nina en la practica asistida de pasos y mixtos.
̶̶ Sacada lateral en sanguchito de roquefort y queso con apertura en giro de jamón, volcada y aceitunado en lápiz. o la posibilidad. Y después gancho milanesado con guarnición de volea tirabuzón a la parmentier o la posibilidad con caminata a paso cambiado y laminas de palmitos en ocho para atrás.  O la posibilidad.
̶̶  exploremos la posibilidad como una seria y necesaria opción ante el artificio…hum… ¿Estamos los dos hablando como personajes Catulianos?
̶̶  Son los días tantos, las semanas juntos en casa. La felicidad del verso a besos compartido. Hay que apurarse, sino, no llegamos al simulacro de las siete.
̶̶   Van veinte ensayos y bodas no oficiales. Por uno que saltemos no pasa nada.
Nos hemos casado  con mucha y sin ninguna ceremonia. A paso solemne, contrapaso, contratiempo, compás, silencio, espera y caminata en cadencia de vals en ceremonia rápida. Con un millón de amigos, con cinco.  Solos. Y con un gato de padrino.
 ̶̶  ¿Sabes que?  Ciertamente y a fe, te digo corazón, ¡Con que alegría, con que ganas, con que voracidad metería en este menú de alternativas amatorias una orgía de panqueques con dulce de leche!
 ̶̶ Bueno. Usemos el comodín de la posibilidad. Son casi las ocho.  Saltamos el protocolo de ensayos y nos vamos a dar una vuelta  a la tienda de productos del mundo para rellenar las facturas que hiciste con Dulce de verdad.
 ̶̶  ¡Y podemos llegarnos a ver como está «El Oriental» !
̶̶  ¿ queda en el Kilómetro reglamentario?
̶̶ Hay un camino por el que se puede llegar.  Con mascarilla, ropa de aventura y  posterior bañera. ¿Vamos?
Nos ponemos la ropa de paseo. Sacamos la basura, la arena de Adolfito y vamos caminando de la mano por las calles que ahora se ven un poco más llenas.
 Somos paseantes de la luna. En todos lados hay aerobistas con pintas de astronauta y diletantes del ejercicio  que agotan sus posibilidades cansándose al extremo.
La tienda de productos gastronómicos  del mundo esta cerrada.
̶̶ Bueno. Yo creo que a falta de leche buenos son membrillos.
̶̶ Tendremos que acostumbrarnos a estos placeres sustitutos.
Pasamos por el bar «Roñoso» cerrado y con las marcas de hace tiempo en un cartel amarilleado por la intemperie en el que se lee: «Se vamos de vacaciones por tiempo indefinido» «PRÓXIMAMENTE MILANESAS DELIVERY  CON HUEVOS A CABALLO»
̶̶  Es lo que se dice un reclamo publicitario. Jajajaja.
 Atravesando dos barrios ajardinados  por un sendero de tierra llegamos al Oriental.  Una barricada de alambre y candados cierra la entrada que ha visto tantos personajes de la milonga con los zapatos y la expectativa al hombro. Bordeamos por el lado de la sanja.
Las bombillas cuelgan del poste central ajenas de encendido.  La pista de tierra apisonada es  un salvaje jardín de flores coloridas que tapan el relieve del paso y el abrazo.
De la noche, la hazaña, el baile y la locura.
El Ring de los «Titanes de la milonga» con las cuerdas flojas es otro vacío en altura. Un poco más allá en la canchita de futbol donde Disarlis, Puglieses, Troilos y Darienzos hacen campeonato en estado de normalidad  veo una pelota pulpo decolorada.
Sin mesas ni sillas. Sin la vida de los talleres teatrales, Milonga «El Oriental» es una inmensidad  gris de fiesta terminada hace rato. Un potrero sin chicos, ni pelota.
Una criatura abandonada con una ristra de globos ya sin aire.
 ̶̶  Aquí volvimos del espacio casi estrellandonos con la Carlos Gardel 54.  Aquí dimos batalla contra los atorrantes del C.I.M. (Consorcio Internacional Milonguero) Aquí vimos bailar y despedimos a muchos amigos que ya no están. Aquí te vi presa de una promesa y un recuerdo. Y también, la noche que volví del Corazón de las tinieblas milongueras. Fue esa noche que quizá comencé inconsciente a esperar. Como esperé otras tantas difusas y vagas promesas de un amor, de este entregado amor que no sabia y ahora tenemos.Aquí, donde guardo los mejores momentos de mi vida milonguera y general.   No tendríamos que haber venido. Sin música ni gente bailando esto me hace mal.
̶̶  No Cátulo. Eso esta aquí. En tu corazón y en tu alma. Y Vive en tus escritos. Volveremos. Bailaremos. El mundo brillara de otra manera. Los abrazos serán más cálidos y concentrados por necesidad, amor. Que… ¿Me parece a mi o está saliendo humo de la parrilla?
Tiene razón, Hay humo, fuego. Y está Pococho. Con un extraño corte paje de flequillo desparejo.
̶̶  ¿Sera posible? Pococho me dijo que vivían en cuevas tipo bunkeres bajo el terraplén, pero no le creí. ¡Pococho! ¡Pococho!
Primero se acerca el uruguayo asador de la milonga. Y luego vemos a sus dos ayudantes, un poco más atrás.
̶̶ ¿Quien llama? ¿Quien osa perturbar la armonia de esta pista sin bailantes? ¡ Ah!  Detrás de la celada veo su bigote muchacho Lusiardo ¡Que alegría! ¡Hugui, escudero Hugui. bajad el puente levadizo sobre el foso!
Los tres llevan mandiles de cuero con diferentes motivos dibujados y mascarillas tipo visera de casco medieval.
Enseguida el ayudante del parrillero viene con un tablón que pone sobre la sanja.
̶̶  pasen por el medio que tiene doble tabla.
 ̶̶ Micer Bernal y Milady Nina. Bienvenidos a nuestra humilde ciudadela fortificada! ¡Aquí resistimos y llevamos nuestro mensaje de choripan a toda la  murguera comarca.
Los bunkeres habitación están con las trampillas abiertas. Parecen casas de enanitos  acogedoras. Estos atorrantes se han ingeniado para hacer muebles funcionales y llevar una modesta instalación de luz cálida.
 ̶̶ ¿Que cuenta Pococho?
̶̶  Apenas llegan nuevas de otras alquerias y fortificaciones.No ha llegado aún el juglar de la tarde con  timbales y sucesos. Pero aquí se mantiene el fuego intacto. Y los muchachos cantan y tocan  milonguita por si alguno se acerca.
̶̶   Estamos aprendiendo con la revista Tocotango y la Cantabó. Maestro Pococho. Dele brasa que ya llegamos tarde con algunos encargos.
̶̶  Si. Si. Disculpen los ilustres visitantes. El asado delivey llama.
̶̶  ¿Pococho esta bien , Muni?
̶̶ No le hagan caso doños.  Anda otra vez medio desnortado, como aquella vez que se creía Libertad Lamarque. Pero no le pasa nada grave.
̶̶ Tenemos Sobredosis de Principe Valiente. Son los únicos libros que encontramos para leer.
̶̶  Entiendo.
̶̶ Hacemos ejercicio,  arreglos del hogar. Vamos al curso  Bonsai del jardinero Cepito. Como estamos confinados en el mismo predio se nos considera una unidad familiar. Pero Pococho. Bueno. Ustedes saben.  Nos enseñó pasitos de murga, pero se cansó. Ahora, solo hace los asados. Lo mantenemos activo con algunos torneos de espadeo con escobas. porque sino piensa mucho en el hijo. El Pibe de las estrellas.
  ̶̶ Cada uno se entretiene como puede. Por suerte vimos el filón del delivery.  Vieytes y Luconi nos hacen los repartos
̶̶  ¿Los servicios Milongueros?¿también están en plan caballería?
̶̶  No, No. Ellos son de otra película. Salen con las mascarillas  Mad Max. En el carro que usan han puesto «Reparto de bifes a domicilio»
Nada me cuesta imaginarlos repartiendo y dándose mamporros con otros contendientes de la calle.
 La guerra Delivery sigue su camino por otros derroteros. Igual que todo.
Pococho viene con una tabla chorreante a modo de escudo.
̶̶  Milord. Milady. ¿Aceptan nuestra humildes viandas? ¿Se quedan a cenar con nosotros? El salón al aire libre es grande y la mesa de banquete tolera hasta Ocho comensales sin perjuicio. En un rato hay justa candombera con triciclo y estoque. Vendrá el conde Cepito.
̶̶ En otras circunstancias  aceptaríamos. Pero no.
̶̶  Créannos que nada nos gustaría más. Pero no se puede.
̶̶ Claro. Seguro. Tienen razón.
̶̶ Ahora… si por casualidad les sobran un poco de vacío y cuatro choricitos estilo Oriental para llevar les compramos.
̶̶  Por supuesto. Ustedes son clientes preferentes. Faltaba más. Tengo asadura adelantada.
̶̶  Ya les cobro doños. Miren nuestro nuevo logo. Con esto estamos arrasando.
La bolsa tiene un dibujo robado a Harold Foster, en donde la espada del Principe se ha sustituido por un pincho asador, con una morcilla pinchada.
«ASADOS VALIENTE, CON EL CHORIZO CALIENTE» dice el eslogan.
̶̶  De alto impacto Muni. De alto Impacto. Lo que si, si nos permiten…
En el poste central sigue pegada la estampita de San Finito Escabiadin, el patrono de los milongueros.
Hacia allí vamos sin hablar. La pista nos llama.
 La noche ha caído y de repente.
 Apenas somos sombras intuidas.
Nos abrazamos. Puedo ver en los ojos de mi amor el reflejo de gloriosas tandas.
Una guitarra toca sin acertar ninguna nota  un tango.
La voz de Muni,  en desafinado par canta El  Porteñito.
Bailamos.
Y en el aire fresco que nos rodea, en ese tango, más tango aun por imperfecto  sentimos la memoria de la ronda y el abrazo en nuestro cuerpo.
 Aunque no haya milonga y no bailemos el baile, el recuerdo y la emoción siguen ahí..
Intactos y a la espera.
Bailamos.
Y en el aire fresco que nos rodea, en ese tango, más tango aun por imperfecto  sentimos la memoria de la ronda y el abrazo en nuestro cuerpo.
 Aunque no haya milonga y no bailemos el baile, el recuerdo y la emoción siguen ahí..
Intactos y a la espera.

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