martes, 15 de abril de 2014

LA BATALLA DE LOS ELENCOS MILONGUEROS - EPICA EN LA MILONGA DEL SEPTIMO DIA- por Catulo Bernal.

Tres eventos milongueros había este Domingo en Barcelona. Y uno me lo perdí. Yo que suelo solazarme en la contemplación bucólica de los canes incontinentes y las disputas que sus dueños entablan con gentes más urbanas me vi arrastrado por el fervor del Pibe Pergamino, que actuaba con los Muchachos del CAMILO TANGO SHOW, a ver la ultima función. Hacia un papelito de ganster y prestaba su voz para la locución final. Por lo que ya se ve interpretando a rey Lear, el pobre desgraciado. Yo que quería ir a la presentación Única del Barcelona Capital Tango, de la amiga Lezcano, me vi arrastrado por el necio a una butaca donde me dejó literalmente, para cumplir su aspiraciones de actorzucho y galán incumplido. Se fue, digamos,  a hacer de artista.  No haré la crítica del evento.  En su día el profesor Yamate hizo  un enfervorizado comentario que pueden leer un poco mas abajo, y al que suscribo, comprendiendo la postura de ambos amigos y colegas.  No es esa la finalidad de este escrito.  Comenzaré por narrar indistintamente estos hechos de locura - al decir de Salinger - que me llevaron de un extremo a otro de Barcelona hasta terminar comiendo a las cuatro de la mañana Tomates de la huerta con Cava.
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Terminamos a las siete y media de la tarde.  Imposible llegar al otro evento. Pensaba tomar quizá una cerveza y disfrutar las migajas de la popularidad del Pibe, pero el hombre estaba lanzado. Me arrastró en rápida sucesión a dos milongas cercanas: milonga Grata y el Casino. Y yo lo seguí, porque tenia la remota esperanza de encontrar a quien trastorna mis poemas desde hace un tiempo, paseándolos por el pan rallado de la desesperacion -  esto ultimo esta escrito bajo su influencia - y me hace desear salir de mi, ser un otro.  No me extenderé en los hechos. Canto Raul Mamone en el casino, una tanda emocional y sensiblera. Y hubo quien sintió latir su corazón en sintonía.  Yo no. Ella no estaba. Y como venia mal bailando y mal parado en el dia, me vi en el espejo y de pronto quise que hubiera otra milonga en donde pudiera encontrarla. Era casi medianoche y el domingo ya deambulaba arrastrando los pasos como un condenado hacia el lunes.
Comence a escribir unas palabras, apenas un esbozo de tristeza en una servilleta, cuando vi al Pibe Pergamino Erguido en toda su amplitud. - "Vamos", me dijo. "quedé con los muchachos del elenco en la Milonga del Septimo Dia". Lo mire. Mire el papel. Me subí al entusiasmo del pibe, ya ojeroso, el compás cansino, la ropa apenas sostenida por su orgullo. Venia milongueando, trabajando y actuando sin parar desde el jueves y no parecía notar que estaba al borde de la extenuacion. Cualquiera en mi lugar hubiera hecho lo mismo, le hubiera dicho. " no pibe, quedate piola. tenes que descansar. Estas al borde del colapso. "  Cualquiera. Pero yo no. "Vamos " le dije. Tome el metro o fui en la moto de Alguien, acaso el mismo Raul. No lo recuerdo. El caso es que cuando llegamos a la milonga se dio el raro e inusitado hecho de ver a tres elencos, que habían actuado el mismo día, disfrutando de la pista y el esparcimiento en la misma milonga. Digo tres: COMPAÑÍA TANGO AMADO, BARCELONA CAPITAL TANGO , y LA HUELLA, que pronto estrena espectáculo pero mandó la avanzadilla al casino. Los tres en franca camaradería, los tres en laxo relax, los tres disputando una silenciosa y no dicha supremacía del espacio. No me valen números, ni cantidad.  había desigualdades evidentes con respecto a integrantes. No me metere en cuestión de calidad. Los tres tienen en sus filas profesionales de probada valía. No. Al ver aquella pista, supe que la batalla se libraba a otro nivel. Descargados los nervios, la ansiedad, las vísperas, asumido el vacío del después, el hecho cierto de ya lo hicimos, y la constatación real del inmenso cansancio, aquello solo podía dirimirse en la ronda, a ver quien se aguantaba hasta el final de pie y era capaz de voltear a los otros.  El Pibe Pergamino supo igual que yo que el campo iba a ser del que aun con los pies reventados y con la columna encorvada por el peso de tantas noches en vela, podía tutear a sus limites y decirles: "No queridos, aquí mando yo. Y esto aun no esta resuelto". Desperdigadas por toda la sala las botellas de cava y champan pasaban de una a otra mano. Pedí un tinto y me dispuse a ver el espectáculo.
Cual furias descargaban los tangos sus compases machacones sobre los bailarines. El objeto era no dejar la ronda desguarnecida de contendientes. Si salia un CAMILO, ahí nomas le hacia frente un CAPITAL y para no ser menos se le animaba uno de los muchachos HUELLEROS, codo a codo con los habituales noctámbulos y aquellos que no creen en el lunes y apuran la milonga a ultimo momento. Ignoro, si los bailarines comprendian esta guerra secreta y no declarada. No había  disputa, solo la intención de llegar hasta el final. De divertirse y sacarse de encima responsabilidades y un trabajo ejecutado y terminado con esmero. Entre el jolgorio y  la algaraza la celebración del cumpleaños de Ramon, otro que como el pibe, no suele perderse ningún entrevero milongal. Los mismos dioses milongueros hacían sus apuestas sobre los guerreros, que embravecidos redoblaban sus pasos, dejandose los pies en cada tanda.  Pero la noche avanzaba y con ella los estragos del pasado reciente. El grueso de CAMILO,  aquejado de nocturnidad y obligaciones se perdió entre las sombras dejando tras su paso cráteras y botellas dadas vueltas. Quedaban no obstante, representantes : Montse,  Josep y el pibe Pergamino, que hacían papelitos menores pero no por eso iban a dejar caer los estandartes. Por los CAPITAL,  aguantando el embate Silvia y Coco. Por la Huella, Solo Raúl. Serian las dos de la mañana. La noticia de la batalla se había ido extendiendo solapadamente entre los que quedaban. Pronto la mesa de los CAPITAL quedó vacia por el abandono de Silvia y Coco. "Esto es cosa de dos" me dijo alborozado el Pibe Pergamino. Y luego me mostró sus pies y eran, lo juro, como los de los exploradores árticos, negros de penalidad, rotos de sufrimiento. Un rato mas tarde, aquejado de excesos, se tumbo en el sofá y se quedo dormido.
La pista no decaía. Valses, milongas, tangos cantados o instrumentales. Me zampé en rápida sucesion dos o tres montaditos y otro vino. Era la hora de los valientes, los voluntariosos, los heroes que nadie tiene en cuenta.  Los otros, solo podiamos manifestar nuestra ansiedad en la voracidad y la contemplacion de la ronda, plena de lábaros caidos. Entonces, como una trompeta, o un cuerno llamando al fin de las hostilidades Josep, musicalizador y organizador de la milonga anunció por fin la ultima tanda.
 Quedaban seis parejas. Solo entonces comprendi que nos habiamos equivocado. Aun quedaban, vivos y representados los tres elencos. Cerrando el tango estaban aun en la pista Josep Paradell, el paladin de Camilo, Raul Mamone, el campeón de la Huella, Y Toni Barber, el iluminador y escudero de BCN Capital Tango.
Triple empate. Dulce victoria del teson y el coraje milonguero. Desperté al Pibe, pensando que nos íbamos, pero faltaba el ritual: Tomates de la huerta servidos con sal y aceite por Teresa. Pero esta vez aderezados por cava del cumpleaños de Ramon. Eran las cuatro de la mañana. El pibe tenia que levantarse a las seis, pero no creo que le importara mucho. Así se cerró la milonga del séptimo día, con una batalla no declarada y empatada en la que los que quedamos nos fuimos adentrando en el lunes con animo de fiesta y el alma bien arriba.
Ojala todos los domingos tuviéramos elencos y espectáculos tangueros para elegir en Barcelona. Ojala y porque no,  la vida fuera gustosa y simple como unos tomates  de la huerta con sal y aceite a las cuatro de la mañana con cava y un poco de pan.
Ojala.

Nota: Esta humilde relación va dedicada a todos aquellos que no decaen nunca en sus batallas, que a fuerza de grandes sacrificios personales siguen adelante y en pie. A todos los que no creen en el lunes y siguen empeñados en hacer que la vida sea un domingo de fiesta.
Y a Juan Carlos Anton que se fue este domingo a la milonga que no termina. Que nunca fue mi profesor. Pero me dio clases sin saberlo.
Adiós maestro. Hasta la próxima tanda compartida.

viernes, 28 de marzo de 2014

" BARQUITO MILONGUERO" LA MILONGA MOVIL DE TOMAS SOYER


Dicen que un nombre puede prefigurar un destino. Apellidarse Sorete, Hitler, llamarse Juan Domingo Balbin o simplemente Ernesto Guevara Anchorena acortan las espectativas de libre albedrío de una persona y la abocan a penalidades y sufrimientos. Hay quienes ven en esta miserable imposicion de los progenitores una finalidad sin entender que solo es una venganza a largo plazo. Pero el hombre que nos ocupa iba mas allá. No hablaremos de su infancia ni de sus lecturas obvias a Mark Twain. El episodio que da comienzo y sentido a la vida de Tomas Soyer ocurrió en el verano del 98 cuando vió en un lugar de veraneo a una milonguera. Estaría acaso embrutecido por el sol y las cervezas, tendido en una reposera o con el culo en el agua. No lo dicen las crónicas. De pronto ese hombre cuyos gustos no conocemos ve pasar a una mujer ceñida en un pareo, con una bolsa, una de esas ostentosas bolsas de guardar zapatos de tango colgada en uno de sus hombros. Soyer la vio y le gusto su irse. Tenia ese tipo de espalda  que es casi un rombo, con delicados huesos  como  alma  de cometa ondeando al viento. Perturbado, Soyer abandono toda relajación y se puso a seguirla, playa tras playa, siempre a prudente distancia, admirando su paso y su elegancia. Quince minutos de caminata bajo el sol desembocaron en una playa distante en donde habían organizado una milonga, una de esas milongas de festival de verano, en las que los milongueros y las milongueras dejan atrás toda etiqueta y pudor y se muestran, en cotideaneidad sin metáforas. Muchos amores de milonga han comenzado o han terminado allí. Soyer, que no era milonguero se sentó al costado de la ronda improvisada en redor a los bolsos y a las cosas de playa y se puso a ver como  bailaban. Quien ha bailado en la arena sabe que no es el lugar mas adecuado para la belleza. Las piernas sufren, el eje se ve constantemente sometido a los desniveles de la playa. Alguna piedra se cuela siempre en las planta y los sanguchitos y pivots son elementales. Pero la mujer de los zapatos - a saber porque había llevado la bolsa, quizá estaba buscando que alguien se fijara en ella por lo insólito de su complemento - era la única a la que los elementos parecían respetar. Se movía con gracia, soltura y equilibrio entre los que malpisaban al compás de Pugliese.
"esta mujer - se dijo Soyer - que es capaz de cabalgar las huellas del tiempo sin rozarlo - esta mujer es la mujer" y se dispuso a conquistarla. No era agraciado, ni muy inteligente, no tenia casi habilidades para la danza. A su favor solo su confianza y su voluntad. Podría haberse acercado, hacerse el simpático, invitarla a un vermut, dejarse interesar por el tango, que era para el un territorio desconocido. No hizo nada de eso. Decidió que su destino estaba unido con su nombre, imagino que para interesar a una mujer así de fascinante debía hacer algo grande. " Bailare tango", pensó " lo bailare como no lo baila nadie",  y como intuía que eso no bastaría para enamorara a una mujer así se dijo: "Voy a hacer un barco, un barco en donde se pueda bailar solo tango, que todas las noches llegue a una playa nueva, y atraiga a los que bailan  y allí podré bailar con ella".
  La crónica no cuenta como obtuvo el dinero para el barco. Se sabe que tomaba en secreto clases con uno u otro maestro, siempre de incógnito, nunca mostrándose en ninguna milonga. "Si bailamos - pensaba - sera en los salones de mi barco, mientras la luz del atardecer se cuela por los ventanales y el mar mece la pista gigantesca de madera. Ninguno podrá mantener el equilibrio, solo nosotros". Ella. Y yo.
Soyer no era nada. Animado por una falsa visión de amor y por un sueño se transformo en una versión moderna de héroe y asceta. Recorrió la sabiduría de la ronda, la armonía, el caminar, la cadencia,  el silencio, la delicia de aquietar el movimiento en una caricia para volver a salir  en compás y melodía. No le bastaron las pistas comunes. Practicaba en una pista que se hundía diez centímetros según donde te pararas. Eso hizo que su baile fuera toda una proeza acrobática.
Pasaron dos años.  El barco estaba listo. El hombre también. Ayudado por un milonguero y un musicalizador el BARQUITO MILONGUERO -  tal el nombre que figuraba en el costado -  Comenzo su andadura.
El procedimiento era mas o menos el mismo. Atronando Darienzo se acercaba a las playas al atardecer y anunciaba la milonga de la noche. Anclaba y esperaba que los milongueros vinieran. Paso un año hasta que la fama y el boca a boca comenzaron a llenar la pista. A Soyer no le importo. Esperaba, siempre vestido de impecable blanco, con una copa de Medoc en la mano, al costado de la pista. Quien es milonguero sabe lo que pasa y se informa donde esta la movida. Con el BARQUITO MILONGUERO paso igual. Pronto fue famoso por la calidad y la extensión de la milonga. Abría al caer la tarde, marcaba la ultima tanda a las ocho. Siempre en lugares de veraneo, siempre siguiendo el sol. La mejor musica, la mejor bebida y comida.
Que los mas afamados milongueros llenaran la pista se hizo habitual, que se tejiera un mito en torno al barco también.
A lo largo de la playa, buscando el norte o el sur, según se mire, BARQUITO MILONGUERO  llenaba de tango itinerante el verano.
No extenderé la ansiedad ni el símbolo. En algún momento de esta crónica, pasa lo que tiene que pasar. La milonguera desconocida sube al barco, se deja seducir por la sensacion de otredad que representa una milonga en el mar, mecida por el océano,  identifica y es presentada al anfitrión, bailan, una, dos, tres tandas, un ininiterrumpido Pugliese que se extiende en noches y días o descansa en Canaro. el brazo de el ceñido al talle frágil de ella, ni siquiera bailando, solo flotando entre el agua y el aire.
La crónica no cuenta el después.  De una noche a otra noche la fama de BARQUITO MILONGUERO y su derrotero por las playas se pierde mar a dentro o en una tempestad, o en los recuerdos casi seniles de un canyenguero que toma vida, vino blanco y sol en la playa y todo se le va acabando.
 No sé si es un hecho, una fabula o una historia.
 Pero que bueno seria que alguien se dejara fascinar por ese sueño loco y tuvieramos un barco al que subir y bailar tango entre el cielo y la tierra, en el ningún y sin el donde de referencia. Que bueno.


martes, 11 de marzo de 2014

PATETICOS POEMAS - Otra ronda de Catulo Bernal . - Por piton Pipeta

Quien no ha oído del poeta de la milonga, Catulo Bernal, su tablet llena de manchas de choripan y sus poemas que con incontinencia verbal va descargando como una forma de exorcismo?. En la milonga del Oriental pueden bailar robots reales o humanos, haber desafio individual  o en grupo de malambo o vals, o una improvisada lucha a muerte entre borrachos salgarianos al estilo tugh con hilo choricero requemado, que el hombre permanece fiel a su estilo, en su mesa, los ojos entreabiertos oteando el paisaje y al mismo tiempo las novedades de la red. No lo inquietan ni los desaforados gestos de dolor de los que reciben un taconazo en medio del pie, la malevolencia de los malintencionados que no suelen bailar y se dedican a criticar a los novatos, o a los que llevan bailando  quince años pero siguen siendo novatos, ni los cómicos y rápidos visteos del pibe Pergamino, habitué del Oriental y de tantas milongas. No lo acongoja el tiempo o el mal tiempo o la falta de tiempo. no sufre por la pista vacia, o llena, o caotica. Apenas es una persona sentada a una mesa, sin terciar en bizantinas discusiones, ni gargantuescas comilonas de picada mixta. Extiende su mano cada tanto hacia una copa de vino, o anis y sigue ensimismado en sus pensares.
 Pero hay algo que si lo desanima. No hace mucho, publicó en la crónica de la Casa Valencia y de sus palabras pudimos percibir un alma atormentada por un metejon esquivo. Apenas nota la singular fragancia de la piba que lo somete al mal amor,  todo su yo se transforma en un alma sentiente y en congoja. Titubea, se da a la bebida, pierde arrestos y se engalana exageradamente. Sufre arrebatos de valor y cobardía, pero al mismo tiempo - lo que es digno de ver - y como no puede expresar de otra manera se suelta a escribir horrendos versos que decoran las mesas de la milonga amarilleando durante semanas. Sus amigos apenas tenemos tiempo de recoger apresuradamente estas muestras de un ser que sufre. En la ultima recolección, manchadas con vino y saliva, fuimos capaces de salvar estos dos poemas. No se si los disfrutaran. En todo caso, por justicia poética le debemos su difusión a este amigo, sensible en su natural, angustiado en las ocasiones en que la mujer que no lo deja pensar con claridad se muestra en la milonga. Ahí va.

El destino de un hombre, no lo puede saber ninguna ninfa.
Soy carne y lágrimas, humores y arrebatos.
 El camino que quiso trazar con su desden es empinado.
Ella que me decía, que pronto encontraría sustituta.
que mi amor, era apenas una idea y no la percepción de un ser
de un otro con otras y profundas diferencias
sino un llenar el vacío de otro amor perdido.
 Donde quedaron sus palabras tiernas y las mías,
los momentos que di y que me fallaron,
como le falla el paso al que le falta el suelo
y vive sin vivir y renunciando?
Donde se decidió que esto no era posible,
y ni siquiera, sino tan solo, y ridículamente
que no era viable?.
Me lo pregunto ahora, cuando nada es hoy
y hoy apenas fue penas.

Y si se quedaron con mas ganas de patetismo. Si por casualidad estaban felices y contentos con el vídeo del león que se come a un milonguero que se larga a enseñar en medio de la pista a su pareja o con la descostillante historia de la milonguera que organiza una milonga en su loft, sin tener en cuenta que puso en el centro del mismo el inodoro, vean esta otra muestra del poeta, en donde se regala con mas lágrimas y alcohol.

Ahí. Aquí. Yo. Y el frío.
debajo del mantel, la cara sempiterna del borracho de turno,
entregado a su sueño de garnacha.
Tiene la inconciencia que buscó.
En cambio yo, que he arrastrado alcoholes en mi fuga
mi ganas de correr lejos de la milonga,
estoy aquí, en lucida resaca
viendo como se rompen, como boletos de la lotería inútiles
mis horas, mi sueños y esa poca alegría que tuve alguna vez.
cuando entonces era seria, o podríamos  O probamos?
Ahí. allí. Ella. La angustia.
la angustia que es mi amada mas fiel,
la que no me abandona.
Boca sin sombra y ojo sin luz.
Diez centímetros apenas nos separan.
Y todo el universo.

Esta muy mal el hombre. y si lo publicamos es para ver si viendo los pedazos en los que se esta transformando progresivamente, reacciona y se pone a la acción nuevamente. Aunque no sabemos, si es condición indispensable para sus versos, experimentar el dolor en alma viva.
En todo caso, si lo ven peripatetico con su tablet en las milongas, dejenlo deambular, invitenlo a un trago o convidenle palabras de cariño. Con su obstinada tristeza no nos deja disfrutar del vídeo del milonguero que le hace un sanguchito a un cocodrilo, o la del otro gordo al que se le engancha el peluquin en los aros de la compañera. Necesitamos dejar de oír sus ayes lastimeros y sus suspiros hondos para volver a escuchar el familiar sonidos de las tripas hambrientas de las tres de la mañana o las carcajadas de los que se burlan de los tilingos o los mal vestidos o el sano canturriar de los compañeros de copas.
Necesitamos que vuelva Catulo. Así podremos emborracharnos por el gusto de hacerlo y no por camaradería. Así podremos volver a bailar con gusto, dejandonos los pies en cada tanda y no obligados, para no oír sus plañideras desatadas.
Volvé catulo, Volvé!!!!

lunes, 3 de marzo de 2014

MILONGA 15 AÑOS CASA VALENCIA / MILONGA DE CARNAVAL: ENMASCARADA - Por Catulo Bernal

Ajetreado trajín el del hombre tanguero. Sufrido corazón trasnochado por el fin de semana. El jueves nos adecuamos a la ocasión con el Pibe Pergamino y nos allegamos a la Casa Valencia, que hacia cumpleaños de quince. Si, como aquellas noches de nuestra juventud en que nos enterábamos donde había cumpleaños y nos deslizábamos por los fondos, la ventana del baño, oteabamos la hoja de invitados o nos colábamos directamente para bailar y degustar canapés. La niña cumplía de blanco y estaba esplendida. Luz y glamour, amigos llegados de cercanías y Medianias. Milongueros peninsulares y continentales, engalanados o con toques pret a porter, pero presentes. Di- jey de Lujo: Antti,  Finlandés y metido en gorra, al estilo Romulo Papaguachi, pero mas pintón y bien vestido - No quiero desmerecer al amigo, que en sus años mozos solía tener su atractivo, pero cierto es que Romulo con el tiempo se ha venido un poco abajo asomándose mas bien a Hugo Tognazi o Lando Buzanca -  pasando  una música realmente estupenda. El Pibe no me dejo ni sentarme, apenas tuve tiempo de entrar y ya estaba bailando como loco, lo que no viene a ser ninguna novedad. Yo, como hombre de letras, me recreo en la contemplación del ambiente y en la posible visión de una muchacha que no solo me desvela, sino que me hace adormecer en un ensueño que vira prontamente al sobresalto si percibo su perfume y su presencia en la inmediatez de mi espacio personal. Por ella he aprendido a bailar en cadencia Gardeliana, sin mucha floritura pero con paso garboso y amable abrazo. Por ella he fatigado zamberias en la humilde esperanza de coronarla con mi pañuelo negro sobrio. Por ella, tan solo por ella, como dice el tango.  No percibía su peculiar fragancia. No me inquietaba el animo. Así que dispuse mi  maquinina electrónica y  atento a la jugada tomaba anotaciones. La pista llena esparcía a propios y ajenos en ramilletes de jaraneros que regaban entre tanda y tanda su cansancio con champan y cava. Hasta yo, que soy hombre de guindados y licor, me pedí una copa para esfervecerme en el ambiente general de jolgorio y algaraza.
Quince años!!. Parece poco pero hay que estar al pie del cañón, cada jueves, ininterrumpidamente.  La noche se pasó como un suspiro y se quedó en el alma como el silencio posterior de ese suspiro. Amigos, compañeros de milongas, de tandas, conocidos y desconocidos, brindábamos por todo y con todos, en la celebración de un espacio ganado a pulso, como una casa con salón grande en donde uno lo pasa siempre bien. El Pibe, que no frecuenta nunca el calor y siempre va con saco, hasta hizo ademán de sacárselo, de encendido que estaba.
A medianoche exhibición: Fausto y Stephanie. Se fueron aquietando las parejas. Hubo palabras emocionadas y recuerdos agitados en la memoria de muchos de la vieja Guardia. Abrazo emocionado y beso prolongado de los Anfitriones Antonia y Victor.
Y ahí nomás se largaron los muchachos sin mas preámbulos a bailar. Lo resumiré en tres palabras ¡Ay mamita querida!!!. Les dejo el vídeo que el cronista ocular de la milonga Barcelonesa, el maestro Lahoz hizo de la milonga.

Todo perfecto, todo euforia. todo delirio.Mas Champan, abrazos, felicitaciones y baile. Y entonces, cuando aun estaba degustando la actuación y me regodeaba en lo visto, mi nariz conectó directamente con mi corazón y supe que ELLA andaba por las inmediaciones. La vi, la entreví, la supe. a medio metro apenas, como una caricia de viento fresco que paso rozandome el alma. El pibe, que estaba presto a bailar oteandome desde la distancia me dio un consentimiento. Sonaba Donato, poco propicio a los encuentros y a las desilusiones. Me dije: "mi destino de hombre sensible se resuelve a cara o cruz, como debe ser. Si en la próxima tanda suena Pugliese, Todo mi yo se alzara en rebeldía y plantará cara, como sea,  al sentimiento. Pero debo, Necesito acallar esta angustia. Si suena Pugliese seré yo y no seré yo quien decida. Los dioses milongueros estarán de mi parte y cual oráculo inclinaran el destino a mi favor."  Me puse los zapatos, me atuse el bigote, me preparé mentalmente, me subí los calcetines y me acomode la corbata, ensanche mi yo y achique mi ego. todo eso en el espacio finito del "Se va la vida, se va y no vuelve", ultimo tango de la tanda. Cortina. Cortina, latido, cortina, latido, cortina, latido.  Notaba como la fiebre me enceguecia. Como el furor de la batalla que arrebataba a Cuchulain me enardecía.  Sentía todo mi ser enfocado en la reacción única de sentir los primeros compases de Pugliese y verla a ELLA,  a solo dos metros, a siniestra. . Latido interminable. Lenta conexion visual y olfativa. Latido, compás, latido, silencio.
Y entonces, sonó el compás: nota de piano, nota de piano, nota de piano:  A Evaristo Carriego, Don Osvaldo.
 Los dioses habían decidido por mí. Camine anchuroso, desplazando mis miedos, acorte distancias, la boca preparada, el pecho palpitante. Directa mirada a los ojos. Abrí la boca en semi sonrisa y entonces apareció al lado uno, uno, un cero a la izquierda, un vil, que  la sacó a bailar. ¡¡¡LA SACO A BAILAR!!!, Un miserable! un indigno que había venido con su pareja. ¡¡¡LA SACO A BAILAR!!! A BAILAR!!! . ¿Que hacia, me pregunte, entre furibundo y cegado por una rabia homicida un tipo que no se jugaba nada, un tipo casado, sacándola a ELLA en la tanda romántica por excelencia? ¿Queeee, Carajoooo, Haciaaaaa?.
 Me entró como un quemor, como si me hubiera tomado una botella entera de anís mezclado con Arsénico. Iba a irrumpir en la ronda y a repartir sopapos, yo que soy un hombre de paz, un emotivo. Hasta el Pibe viendome alterado dejó de bailar y me metio en un taxi pidiendole al taxista que conduciera con las ventanas bajas. Quise volver, pero el daño ya estaba hecho. Atras quedaba la celebracion de los Quince años de la Casa Valencia: Todos euforicos menos uno.  El Pibe me consolaba, aduciendo que si había sido cosa de los dioses milongueros, los mismos dioses habían decidido la intromisión del meterete Conyugal,  para que tuviera una oportunidad mejor. "Catulo, el sábado en la milonga enmascarada, ahí esta la carta ganadora, la del Por fin". No se porque le hice caso. Habíamos recibido la invitacion especial por internet. hacia tres semanas: Milonga de carnaval. Obligatorio ir con mascara. Me había olvidado.
 El sábado en la milonga enmascarada, en una casa chic,  con suelos de madera, interesantes cuadros y ambiente martini, en agradable compañía, con disfraces, mascaras, vino, baile y fuego en el jardín todo estaba subvertido. Gente de negro estaba de blanco y sobrios de colorines. Tipos tristes estaban alegres,  pibas lindas se habian afeado, pibas interesantes estaban hermosas, y hermosas estaban realmente preciosas.  Vestido con mi mejor gala de Profesor Jipi y un antifaz tipo Avispon Verde, atisbé en la profundidad de los ojos de las gentes, en su forma de bailar, en su manera de abrazar, en la impostacion de sus voces.  Pasaron tandas clásicas, nos metimos de lleno en el tango nuevo y el tango  electronico, pasaron las coreografías  e interpretaciones todo sugestión y belleza de Gisela y Alejandro. Se apagaron y se encendieron velas, se intercambiaron identidades y pelucas, se pasó el tiempo, la lucidez, la borrachera y la alucinación.  En vano fatigue rincones y grupos. En vano olisquee y olisquie queriendo encontrar la conocida y querida fragancia.
No estaba.
ELLA no estaba.  El conyuge palurdo si. Lo reconocí porque disfrazado de agente de la ley le hizo la misma jugadita a un pobre polichinela, que se quedó a media conversacion con una piba que frecuentó bailando a lo largo de la noche   y desde entonces se dedico a embriagarse y a bailar contac restregandose por el suelo. 
Uno puede tener el favor de las deidades milongueras y el guiño del azar a su favor. Pero no se puede hacer mucho cuando uno juega contra bobos que tienen cartas altas sin merecerlas.
Pero no me resigno. Aunque tenga tres cuatros,  sé que pronto me llegara ese dulzón estremecimiento, ese embotamiento de los sentidos que es primero incienso y luego bálsamo y requiebro.
 Y entonces...entonces...

lunes, 24 de febrero de 2014

Una noche de Tea Tri tango. Por Aniceto Larrapumbi. ( enviado desde Turquia)

 Esta nota se nos traspapeló. Debíamos publicarla un día después de la función del Tea-tri-tango de antes de Navidad pero por motivos que aun se desconocen llegó a nuestra manos ayer. Quien la trajo era un pobre muchacho que acababa de arribar de las islas griegas, con un tocado tipo Lord Byron. Por señas nos notició que un desconocido con pintas linderas al andrajo, con marcado acento rioplatense se la dio para que nos la entregara en mano, bajo la promesa de un secreto fabuloso, que el portador no quiso desvelar. Por las trazas hemos conjeturado que el que el autor de la nota no es otro que Aniceto Larrapumbi, el desubicado sobrino de Romulo Papaguachi  que ya nos hizo quedar mal en la cobertura del festival de Sitges. Reproducimos la nota tal y cual la mando este irresponsable.

"Noche en la Ciudad. Sábado. gente que viene y que va. Sábado. Tengo dos entradas para ver el espectáculo de Tango y variedades TEA TRI TANGO (LUIS IANNONE) así llamado en memoria de quien supiera florear su arte, sensibilidad y amistad en la Barcelona de fines de los noventa, cuando las milongas casi eran domiciliarias y no el fenómeno y bum que vivimos en estos días:  Luis, amigo y camarada desaparecido a quien honran sus compañeros sobrevivientes: Raul, Claudio y Marisa. Sé que el espectáculo se viene representando regularmente en algunas salas selectas de la ciudad. Lo que es una virtud en una ciudad donde son pocos los espectáculos  de tango y menos aun - diría casi ninguno -  los que aunen tango y el viejo circo criollo de los hermanos Podestá. Tengo espectativas, muchas y una cita con una piba a la que he invitado a costa de la menguada cuenta de gastos del blog, que proviene en su mayoría de prestamos, aunque cada tanto nos llega dinero por la la venta de merchandising o apuestas afortunadas al hipódromo.   Me demoro moroso en la puerta de "la Yumba", que es ante todo un sitio de practicas, clases, milongas y eventos tangueros como el que nos ocupa. Anunciado para las diez me devoran los nervios. La piba no llega y faltan cinco minutos. Me entretengo contando los zapatos en exposición. Viéndome nervioso, un barbudo medio hippi, pero comedido me convida una pastilla. Tiene un sabor raro, pero peor es nada. La gente no para de llegar. Se abren algunos vinos y se calientan algunas empanadas avant-función. Después hay milonga, como corresponde. Si no viene me pediré una botella entera de vino y convidare con empanadas a la piba que tenga más a mano. Mi cita llega por fin. Pero no renunciare a la botella de vino, porque el clima general es de jolgorio y alegría. Nos han guardado mesa cerca del musicalizador. Desde ahí se tiene una vision general de escenario y publico, que es mucho. Entre copetudos, gente de la milonga y amigos del arte no hay casi sitio.
 Se hace silencio, se bajan las luces, los muchachos se posicionan en el tablado con mascaras recuperando la vieja y buena rutina del payaso gaucho. Para no desvelar lo que sucede contare a grosso modo lo que es: una buena y divertida obra en la que los personajes, el tango, las serenatas, los números bailados, el país lejano y la nostalgia se suceden sin pausa y sin prisas.Esto es teatro. El viejo y querido teatro tipo Sandrini, de comedia con un tinte evocador, entrañable.. La guitarra del Maestro Alcañiz suena cercana y familiar, como una mesa de domingo después de  los tallarines, la voz de Raúl Mamone y la de Marisa Gerardi se entrelazan en mágico dueto. El monologo de Rogelio Roldan (Claudio Frost) verdadera marioneta humana y eficaz mimo me hace reír a carcajadas. De pronto me he olvidado de mi cita, que me contempla con un aire un tanto extraño. Estoy mas pendiente de la obra que de ejecutar esos ínfimos rituales de acercamiento, esa circunstancia especial de miradas que solo resulta en cercanía. Me he olvidado de casi todo lo que no sea pasarlo bien. Los nervios que me carcomían me han abandonado y solo quiero reírme a pierna suelta, emocionarme con los boleros y los tangos y después se verá.
Son buenos estos pibes. Tan buenos que comienzo a reír descontroladamente carareando como una gallina. El que sabe, sabe y el que no se compra un libro. No en vano han fatigado escenarios y lugares con su arte, que bebe de muchas disciplinas y todas dejan buen sabor en la boca y el alma.
 Dicen que la risa es contagiosa, Pero mi cita no parece pensar igual. Me da lo mismo. Si ella tiene vergüenza de mi no es culpa mía. La culpa es de estos capos cómicos que me transportan al tiempo en que uno se reía de todo sin importarle nada. Luego hay números bailados y compruebo que la piernas quieren llevarme también al escenario. Tengo que agarrarme con las dos manos para no salir a bailar "Danzarin". No sé lo que me pasa, pero es algo parecido a la euforia. Miro de reojo a la chica. No me sorprende ver que se ha ido distanciando un tanto acercándose al hippi, que le dice cosas. No me importa. Igual me pediré una botella de vino y me dedicaré a convidar a las pibas mas cercanas con empanadas.
 Se viene el Estatut Tanguero. La gente ríe y aplaude. y yo con ellos, casi babeando. Los milongueros haciéndose los machitos primereados por la mujer del elenco, que se impone. Dicen que en el tango el hombre lleva. Otros dicen que solo propone y la mujer dispone. Tal cual. Luego la música del tango se confunde con la del amigo Bethoven, O Mozart. que se yo. Lo que suena, suena bien, sea lo que sea.
Se que poco rigor periodístico tengo a esta altura de los acontecimientos. Pero como Dice la Tita "Tranquilo, viejo, tranquilo, que al final primero vos"
Tengo la ligera sospecha de haber sido endrogado, por el hippi. No quiero que me pase lo de Sitges, en donde casi perdí la consciencia. Pero tampoco me importa mucho.   La obra termina. Pronto para mi gusto. Cuando uno lo pasa bien siempre quiere más. La gente aplaude y aplaude y aplaude. La piba sigue hablando con el barbudo medio Hipie. A saber que le dice.
 Los artistas, saludan y se pierden entre el publico que lo arropa con sus abrazos. Yo también voy.  Me fundo en un abrazo con estas gentes que comprenden el arte como un todo y están preparados para todo. Me siento bien. El espíritu tanguero que hay en mi se manifiesta jovial y festivo. Tengo el don. Me pido una botella y una docena de empanadas para convidar. Mientras van sacando las sillas para la milonga. Se va a armar nomas.
Habiendo tanta chica linda y tanto copetudo amigo de invitar copichuelas, seria un necio si intentara retomar mi cita. El hippi me mira raro, además. No soy amigo de las biabas, mas bien  paso por pusilánime. Además no se le pega a un hombre en jardinerito.
 Lo que toca es plan B:. Empanadas, vino, convite, vino, empanadas, convite, baile. Como en un sueño veo la ronda. Una copetuda  - o copetudo? -  me invita, porque le resulto simpático, a visitar su barco. Le digo que si, con grandes carcajadas. Entre la obra y la pastilla estoy fino en estos de las relaciones sociales. Las pibas me festejan en ronda. Estoy hecho un demonio, como dice la canción, nadie me para esta vez. Nueva vuelta de vino, vino, baile, empanadas, vino, caída.negrura.
Despierto en un lugar oscuro y en movimiento. Hay un mecer, pero no es mi cabeza. es real. En algún lugar del afuera hay conversaciones que no identifico.  Estaremos en el crucero de la copetuda. Me habré desmayado y me han dejado para que durmiera, pienso. Aunque el aroma dominante no es el del caviar y las risas no son de champan. Suenan mas bien a burla.  Salgo a la media luz de una madrugada extraña. En un barco oxidado. Afuera hay unos monchos moncholudos que me hacen señas con la cabeza. Vamos llegando a un puerto de bandera, islandesa?. Miro a los moncholudos pidiendo explicaciones y me muestran un papel en el que esta mi firma.  Por señas me explican que estoy contratado por cuatro meses para juntar higos.Gritan mucho y con grandes carcajadas una palabra extraña:  "murudo" "Murudo". Luego de un tiempo comprendo que en su jerga extranjera están gritandome Boludo. ¿Como paso esto, si yo solo quería ver una obra de teatro y convidar a las pibas mas cercanas con vino y empanadas?. Tio Romulo, Tio, Romulo!!!.Me vienen a buscar otra vez para trabajar. Auxilio!  manden plata!!!
Esmirna. Calle Radiccioiu.23- enero. 2014."

Aquí se corta el manuscrito de este tarambana de Larrapumpi. Hemos decidido reproducirlo tal y cual, habida cuenta del valor testimonial de la velada. Desde ya pedimos disculpas a los artistas, considerando nuestro deber y nuestra obligacion, en bienestar nuestro y de los lectores ver la obra pronto. Quien sabe si en Tarragona, donde estrena a principios de Marzo  o  aquí en Barcelona, a mediados de Marzo..
Mientras los mantendremos informados. garantizando que Larrapumbi no publicara jamás en nuestra pequeño pero querido blog. Teniendo en cuenta que pasara una larga temporada en el extranjero, para que espabile.









domingo, 16 de febrero de 2014

CAMILO TANGO SHOW EN BARCELONA - O el tango considerado como una de las bellas artes. Por Yamate A. Zilencio

Espectativa tenia. Hace tiempo venia sonando esta puesta de la Compañía Tango Amado, como un trabajo sincero y dedicado. Tenia entrada. Solo que a ultimo momento, llevado por esos arrebatos, el Pibe Pergamino se adoso a mi pequeña comitiva con la esperanza de conseguir una entrada. El pobre iluso no vio que habían colgado en los medios virtuales el "entradas agotadas". Y es que esperábamos, con ansiedad el Don Camilo. En una ciudad como Barcelona ,con sus 15 milongas contadas y una actividad milonguera importante, entre propios, importados, afincados y turistas, era de esperar. Cuando llegamos al teatro había una cola considerable de personas que como el Pibe, no habían previsto la ocasión. Pasando entre las gentes, deje que se arreglara y me las compuse para llegar adentro, donde también estaba lleno, con alguna butaca ocasional vacía.
A vista de pájaro el teatro estaba abarrotado. Entre el gentío se divisaban casi todas las fuerzas vivas del tango  Barcelonés entre maestros, organizadores, milongueros, cantantes, modistos y notables de la milonga. Me acomode como pude en la grada y luego de un rato fue a reunirse conmigo el Pibe, que a juzgar por sus trazas se había colado, literalmente. El pibe apenas tuvo tiempo de acomodarse y ya mismo empezó el espectáculo, ayudado por la impaciencia de algunas gentes que coreaban como si estuvieran en un estadio.
Un escritor atormentado  y perseguido este don Camilo. que abre función y que recibe a tres musas que además de representar el deseo, la acción y la pasión estaban perfecta y maravillosamente gráciles en sus movimientos y gestos.
Así lo entendió El Pibe, que entusiasmado con las beldades se quiso bajar al escenario, preguntándose si tenia alguna oportunidad con alguna de aquellas pibas. He de decir que aunque curtido en los ámbitos de la milonga, el hombre no es muy dado a otro tipo de eventos por lo que peca de pajuerano.
Pero ahí nomas se le fueron las ganas de hacerse el loco porque enseguida y con la música de Celos de Gade se llegaron los hombres del espectáculo y al ver a esos recios varones, de presencia imponente y  profunda mirada intimidante se quedó quieto y se dispuso a ver lo que la compañía ofrecía.
La verdad es que no nos dieron respiro. Todavía me estoy preguntando como hicieron para bailarse todas las variadisimas coreografias, de esta opera tanguera en cinco actos que comprenden una historia ficcionada del tango como generador de emociones y de sensaciones profundamente amado por todos los que bailamos -aunque modestamente - denostado y despreciado por quienes lo dieron por muerto como un genero sensiblero y popular, por quienes propiciaron que la rosa roja en el piano de Don Osvaldo, casi se eternizara.
De eso habla  Camilo, de una búsqueda de libertad que se sumerge por igual en Darienzos, Puglieses, Troilos y Piazzolas, que se detiene morosa en malambo, chacarera y zamba, como refugio emocional cuando el espacio del tango es mancillado por autoritarismos y maniatado como forma de expresión. El Pibe,  hombre poco dado a metáforas, tenia alguna dificultad para seguir la puesta, habida cuenta de algún detalle del vestuario al que habría que hacer más evidente para  disipar dudas sobre la identidad de las fuerzas del "orden". Pero son detalles.
 Las coreografías fueron todas impecables, seria desmerecer hablar mas o menos de una u otra .Solo hare mencion a "Taquito militar", porque homenajearon al numen de nuestro blog, el gran Tito Lusiardo, que bailaba cabeza con cabeza, sin las manos.
Igual de brillante que todas y cada una. Vibrantes y vivas.
 Si se estaban preguntando porque Barcelona fue llamada "Tercera capital del tango" después de Buenos Aires y Paris, basta con ver la profesionalidad, soltura y soberbia exhibicion de técnica, ayudada por una energía inagotable y contagiosa que los bailarines desplegaron sobre el escenario. Literalmente le sacaron viruta al piso, de madera, con sus sacadas, ganchos, voleas y todo el sensual juego aéreo que se vio en el Tradicionarius.  Bailarines de tango bailando con la poderosa potencia del ballet. Con fuerza, gracia, corazón y belleza.
Ni tregua, ni descanso. Uno solo, en un numero donde se homenajeo al milonguero de a pie, al que se patea todas las milongas y no le afloja a ninguna tanda, en una ronda Tanturi-Castillo, en contraposicion con el virtuosismo de las tres parejas protagonistas. Para acallar a alguno de esos voleados resentidos que nunca faltan, que comenta luego de ver un numero que ni siquiera puede imaginar, que eso no es tango, que tango es el que bailaba mi abuelo.
Pero, que saben los pitucos?. Basta ir a cualquier milonga de Barcelona para ver a los artistas, porque están en la milonga, y son de la milonga de Barcelona. Te cruzan en cualquier tanda. Codo con codo, en esta Barcelona milonguera que no se achica y que saca pecho, porque hay resto. Que presta orgullo a los que bailamos  y que arriesga a poner en escena - en estos tiempos tan dificiles - un espectáculo que habla de ese tango que somos todos, esa ansiedad que no nos deja y que es parte importante de nuestro ser.
  Luego de la función y de los brindis. se apilaron las mesas y se armó nomas la milonga, como no podía ser de otra manera.  Milonga como la que confieso, me hubiera gustado que diera fin a una obra hecha con mucho trabajo, magia y cariño... Como un homenaje al hoy de la milonga, las tres parejas bailando en una milonga representada, empleándose en "Tanguera" de Mores, para terminar aplaudidos rabiosamente por los milongueros Tanturianos, que los observan en las mesas y por el publico, que aplaudió rabiosamente con el "Zita" de Piazzolla de Fondo.
Unas palabras finales. Lo visto ayer fue un trabajo de altísima calidad. Así, lo entendimos los que tuvimos la suerte de estar. Sé y confío en que no será único. Quiero cada tanto una noche como la de anoche, una fiesta, en resumen, con milonga y todo. El Pibe Pergamino aun esta alucinado, entre lo que vio y lo que bailó. 
A ver si de una vez nos proclamamos a fuerza de nivel y voluntad segunda capital del tango, que tanto ni que tanto...

miércoles, 8 de enero de 2014

La fin de año en la milonga del oriental

No hay año que no comentemos el fin de año en la Milonga del Oriental.  Siempre viene a ser mas o menos lo mismo: Jolgorio, expansion ,baile, bebida, desenfreno, comida copiosa, sudores, oportunidades desperdiciadas, tumulto, arrebatos pasionales, ojos vidriosos o ensoberbecidos por la más pura lujuria, vistosos duelos de estilos coreados desde las mesas llenas de alegres milongueros, brindis, brindis, mas brindis, pedido de dinero, prestamos, languidez prontamente acallada por las sobras humeantes y ya casi carbonizadas de la parrilla, hielo en la cabeza y en las plantas de los pies doloridas, perdida de la dignidad, perdida del sentido, perdida de los documentos y de los transportes, perdida de ocasiones, dolor en las sienes, cielos amarilleados por el terrible sol de la madrugada, constatacion filosofica del estado y del ser, abrazos amigables, abrazos enemistables, empujones, puntazos, taconazos y patinazos, risas, burlas, miradas complices, caricias, miradas mal interpretadas, bofetadas, sopapos, abandonos inesperados, Puglieses demasiado enardecidos, darienzos demasiado rapidos, Firpos y Canaros demasiado exagerados, Demasiadas tandas para enamorados, botellas, copas, platos y manteles rotos, belleza, elegancia, donaire, decadencia, dejadez, manchas, corbatas pisoteadas, zapatos, pantalones y medias blanqueados por el polvo de pasos mal dados, encuentros, desencuentros, robos, malentendidos, entendidos a medias, huidas apresuradas, gentes que no vienen, recuerdos de gentes que no vendran, añoranzas de tiempos que se fueron, resignacion y deseos para tiempos que vendran, intentos de rondas tipo casino, pelucas, peluquines, teñidos y carmines, y al fin la tanda final y los ultimos tangos y la evidencia cruel de que lo bueno y lo malo que tuvo la noche, se fue como la noche y solo queda persistente, una monumental resaca de ojos apretados, de labios entrecerrados y de cabellos despeinados. En estos seis años más o menos todo se desarrollo en los mismos cauces. Y si bien El Oriental es una milonga que tiene emplazada su pista en la irrealidad virtual mas absoluta decidimos con la muchachada que hace posible este blog, que tiene que sobrellevar como todos los años la cuesta de enero, regalarlos con unos dias de vacaciones y amamporrarnos a milonga limpia. Asi que señores, con la maleta lista, con los zapatos lustrados y los pantalones bien planchados, a partir de mañana comenzaremos una tournee milonguera que no sabemos a ciencia cierta a donde nos llevara, pero nos dejara los pies desgajados y el animo festivo. Mientras dejamos a cargo de la casa a algunos becarios selectos como Monono Crisuvais y los alargados dedos del canyengue, su banda de tangos y milongas, que les deleitaran con divertidas historias hasta que volvamos, con el animo renovado y nuevas tonterias de la milonga. Asi que Au revoir, y hasta pronto.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

ABRANLEN AL MILONGUERO - por el coya Gurrietes Borges

Confieso que no se por donde comenzar a desbrozar este galimatías, este libro con pretensiones de tango y comedia costumbrista.
Convendria empezar diciendo que su autora, Marujita Acuña, es un poco menos que una desequilibrada que vive de lo que está de moda y por prescripción de su terapeuta lo transforma en libros de morondanga. Así  vieron la luz "caniches al sauna" "una excursión al país de los dientes separados" y "Mi novio es indigente". Ahora quien cae bajo la pluma de esta irresponsable es el tango y el mundo de la milonga. Bajo la forma de una comedia costumbrista inspirada en aquellas casas de pensión de las películas de los años sesenta, con dueña y cocinera maternal, tres o cuatro huéspedes descarriados y el infaltable romance entre la "Nena" casadera y el infalible inquilino nuevo y misterioso. En este despropósito lo que abundan son los desvaríos. El primero de los huéspedes es un poeta muerto de hambre que solo recita cartas de restaurantes con ojos soñadores, siendo su poema mas logrado "buseca, 3 con cuarenta". En otra habitación el señor y la señora Chisterpiler, una pareja inglesa entrada en años, que trabaja pintando estatuitas baratas para unos chinos explotadores que compraron sus deudas de juego. El tercer huésped es un cardenal exorcista poseído por el alma de Pepitito Marrone. Y el inquilino nuevo es un milonguero  llamado Procolo Gandul, que siempre llega a las seis de la mañana de la milonga, pintón, pero estragado por los excesos y que se enamora de la Nena, una belleza un poco creída que escribe citas imaginarias en los cartones del bingo familiar y se alimenta exclusivamente de Queso y dulce. Con estas premisas que un Bioy hubiera transformado en obra maestra y Reverte en una aventura manierista y pomposa, Marujita construye una mierda que no se sostiene por ningún lado y hace agua. Los personajes parecen salidos del carnaval visto por un borracho ya tirado en la calle. Cito " Mire al papa - dijo el cardenal - y le dije:vos me tenés bronca porque yo ando "ay mammita querida" expulsando demonios "Cheeee" y vos solamente sos el papa y te olvidaste de la vida" o "el pobre Procolo intento en vano cerrar la puerta del baño pero era tarde. Con los ojos en lágrimas por el esfuerzo y las miasmas de la cena subiendo por el inodoro, alcanzó a ver a Martita, que salia corriendo con los ojos en lágrimas" o "Batata con puré de pato 10,24 me sacara de la miseria, doña Romulia, se lo juro yo, que de jurar en vano se bastante".O  "No tengo corazon para decirles que se vayan a esos desgraciados. Son vividores, pero simpáticos le dijo Martita a su madre y ella mirandola con ojos de comprension le contestó - lo que pasa es que estas enamorada de ese milonguero pero con la milonga, los poemas y las estatuitas no podemos pagar lo que debemos al banco". Martita miró a su pobre madre envejecida por el abuso de policera y le dijo "no se preocupe madre, ya sacaremos algun dinero con mis bordados del pato Donald".
Al final y como no podía ser de otra manera en este descarriado proyecto financiado por amigos pudientes, marido complaciente y terapeuta aquiescente - todos ellos con el gusto permeado por las telenovelas y la droga de diseño - el milonguero y la nena se casan y bailan el vals en la milonga con aplauso de los milongueros y alegría del poeta, que le vende su poema "choripan, sonoro y elegante a dos con veinticuatro machacantes" a un noble ruso que colecciona cuadros y poetas en el desvan de su lujosa casa.Y asi salva la pension y la convivencia de esa manga de palurdos salidos de la retorcida mente de Marujita.
Y lo peor del caso es que posiblemente esta bazofia se venda mejor que un Bolaño y casi como un Safon. Safon, Safon, Safon. Lo repito muchas veces para ver si al final me me gusta algo. 
Así de mal están las cosas en el planeta divinizado de la literatura instantánea.

martes, 10 de diciembre de 2013

MILONGAS EXCLUSIVAS DE PISTA CON CANDADO - Por Yamate A. Zilencio

A lo largo y a lo ancho de este mundo y acaso de los subsiguientes no hay grandes cambios en el aire de una milonga, en su ambiente, en las gentes que lo pueblan y animan. Podrán variar los entornos, las formas de llegar, el suelo, el clima los decorados, la iluminacion. Pero el alma de la milonga es la misma. Aunque claro, hay excepciones. Una de ellas, acaso la mas notable era una milonga bimensual, mas bien un encuentro llamado  ostentosamente "Zapos de otro poso" organizada por una oscura sociedad casi ocultista denominada "Grupo de tango horizonte cenital". Aquellos cretinos, gentes que habían arribado al tango desde asociaciones culturales, conclaves de baile de salón e incluso peñas mazurqueras   presumían de pertenecer a una especie de elite ilustrada en los asuntos del tango. la forma, el contenido, la manera de sentir y de vestir, de abrazar y desplazarse por la pista, amen de otras consideraciones como la latitud y longitud de procedencia y el entorno. Y he escrito que se llamaban ostentosamente "Zapos de otro poso" porque en su delirio pensaban bailar siempre distinto, zapando, que en jerga musical  es improvisar sobre un escenario sin partitura, cuando repetían casi los mismos esquemas y los mismos tangos en su milonga. Lo de poso hacia referencia directamente al buen vino que deja su marca en la copa, además de disuadir a todos los demás milongueros que los tacharian de bárbaros, e incultos, una forma de escondite similar a la carta robada, en donde lo evidente es el mejor lugar para ocultarse. Así los miembros de esta supuesta elite iban fijándose en las milongas quienes parecían cumplir con los preceptos del grupo y discretamente lo invitaban a sus encuentros, luego de obligarlo a rellenar, también discretamente un  cuestionario que había de contestar en un noventa por ciento de manera correcta. El contenido de este cuestionario es mítico. Se preguntaba por ejemplo que cantor de la orquesta de Pugliese te gustaba mas, siendo excluido automaticamente si era Moran o cual era el procedimiento que seguía para sacar a bailar inhabilitando a quien cometiera la torpeza de llegarse hasta la mesa de la señorita o no levantara las cejas a la vez que subía los hombros cuando cabeceaba. La contestación del cuestionario servía también para asignar las mesas en la milonga. Aquellos desgraciados que habían entrado con un ochentaynueve y medio casi rasposo eran confinados a mesas oscuras cerca de los baños o fronteras a donde se hacia la crudite de cascaras de patata con salmón albino. Los que sacaban ochenta tenían derecho a espiar el esplendor de la pista desde un ventanuco cochambroso. Los de setenta podían bailar en la puerta con la musica de adentro hasta que los detuvieran.
Decir que era una milonga exclusiva es un oximoron. La milonga es de todos y si es exclusiva no es milonga. La asociación llego a hacer hasta 30 milongas, hasta que uno que había sacado cincuenta y cinco y lo llevaron a los limites de la ciudad so pena de encarcelarlo, difundió el lugar exacto y el emplazamiento de "Zapos de otro Poso". Entonces comenzaron a llegar desde todos los rincones turbas y bandas de milongueros que destrozaron la puerta y al mejor estilo del "Acorazado Potemkin" coparon la pista de fino parquet de cedro libanes, mancillandolo con sus pasos vulgares. Los miembros de la Elite huyeron de la turba, protegiéndose de un seguro linchamiento.
Cada tanto alguno de estos miembros nostalgiosos organiza un evento similar.
Pero y por suerte. no es la regla.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

RAMIRO GARZULO, UN CANYENGUERO EN LA ISLA DE PASCUA

Estimados amigos de la Bata de Lusiardo, les escribo desde Rapanui, o la isla de Pascua, donde vivo desde hace unos  dieciocho años, cuando buscando una nueva oportunidad en la vida decidí vender la fabrica de chocolates con forma de milongueros famosos que tenia en Olavarria y que no me reportaba mucha ganancia para montar un puesto permanente de Huevos de Pascua y asi asegurarme el puchero.
Acosado por las deudas y los problemas legales - Los herederos del Cachafaz no se tomaban a bien que lo hubiera hecho muy cabezon y tuve algunos problemas legales por el amargor del Chocolate de la figurita de Petroleo, que provoco en un asilo de ancianos varios casos de Gastroenteritis - pensaba en mi soberbia que era raro que nadie hubiera visto una oportunidad de negocio cuando estaba allí y era evidente. En aquella época no existía esto de la Internet y las pocas referencia que tuve de la isla me llegaban  por los relatos de veraneantes viajeros que me aseguraban que allí había un filón para muchachos emprendedores como yo. Siempre fui un poco crédulo. A los dieciseis años la vida se me vino encima cuando para comprarle el regalo de reyes a mi hermanita pequeña mis padrastros me vendieron toda la colección de la revista Billiken. Ahí supe que nada era para siempre y que los reyes magos eran una mentira que habían propagado los comerciantes. Huí de casa y fui a guarecerme en una Wiskeria donde todos los viernes había milonga. Allí, sirviendo tragos baratos y apropiandome de la propina que los borrachos dejaban en su extravio, me fui haciendo al mundo de la milonga y pude obtener colocación en una bomboneria de barrio donde rellenaban bombones con vino blanco. Don Fulgencio amasó así una fortuna porque sus bombones eran muy accesibles para la gente poco pudiente. Aquel hombre desconfiaba de los bancos y de la higiene y guardaba todo su dinero en una gran lechera con tapa cerrada con papel matamoscas. Así que cuando la policía vino a buscarlo por  el envenenamiento de 30 personas en un casorio, hice lo que hubiera hecho cualquiera en mi lugar. Hui con la lechera, estableciéndome con un nuevo nombre en Olavarria y montando la antedicha fábrica.
Pero la vida da muchas vueltas, como la calesita y el que no esta bien agarrado al manubrio se cae del caballo. Así que antes de que parara la música me compré un pasaje a La Isla de Pascua y con la poca plata que tenia, inverti en semillas de cacao puro, para empezar de cero.
Pero la realidad me dio en la barriga. Apenas llegado vi que lo de los huevos no era negocio. Quise fabricar bombones con forma de Moais, como les llaman a las gigantescas figuras de piedra, pero tuve muchas trabas burocráticas. Al final, agobiado por las dificultades, vendí como droga las semillas de cacao a unos extraviados en busca de nuevas emociones y  me puse a fabricar empanadas que vendía a los turistas que salían de Hanga Roa al parque Nacional de Rapanui. Como llevaba siempre una pequeña casetera con música de Canaro y Firpo, mis favoritos, vendía mis productos haciendo firuletes. Esto hizo que a la larga hubiera hasta cien personas interesadas en bailar tango. Mi particular estilo canyenguero se hizo conocido en toda la isla y hubo pronto interesados en tomar clases. Así que me conseguí una pareja llamada Teresa y juntos fuimos enseñando a los autoctonos.
Nuestra milonga es pequeña pero acogedora. Una vez por mes nos tomamos el avión y vamos a bailar a Mendoza, donde hay una movida milonguera interesante. Allí nos conocen y nos respetan. Es más se me llama cariñosamente "El pibe Pilksa" como me han puesto los nativos por mi particular estilo - pregunté que quería decir la palabra porque no tengo tiempo para literaturas y unos muchachos amigos me dijeron que tiene un doble significado: gran maestro, termino que me honra y distingue a la vez,  y borracho, que puede aludir a mi estilo . Como soy enemigo de todo trato con las computadores estoy dictando esto a un alumno aventajado que parece bailar muy a gusto con Teresa y al que daré titulo honorario de "Pibito Pilksa". Así que si alguna vez viajan a Rapa Nui, no dejen de visitarnos, estamos a la salida de Hanga Roa en una pequeña pista donde nos verán, sin duda, todos los jueves, meta milonguear.
PD:Venganse en alpargatas porque el suelo es duro.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

VIEYTES Y LUCONI: DOS DUROS EN LA MILONGA

Quienes nos siguen asiduamente saben que muchas veces publicitamos el trabajo de los dos que aparecen arriba. Cada tanto lanzan nuevas campañas y prestaciones desde su empresa de Servicios Milongueros las 24 horas. Pero Vieytes y Luconi son mucho mas de lo que aparece en Facebock.
Conocimos al Toba Vieytes en el vídeo de Operacion Tanguitos Piores 2, donde buscábamos al peor cantante de tangos para prevenir una eventual invasión alienigena. El Toba, que no era cantante, se presentó como domador de fieras salvajes y quedo muy malogrado - ver video - por nuestra mascota y actriz, la gata perlita. A resultas de lo cual hubo de realizarsele una operación para transformarlo en el toba nuclear, que si bien no fue costosa, tampoco resulto bien. Huido de la clínica, se transformó en un desquiciado bipolar que se creía Gardel y nos acompañó al Torneo Intergalactico de Truco, en el que resultamos vencedores y eludimos la invasión de la todopoderosa Nacion Hercolobusiana. Reestablecida su integridad a fuerza de gualichos y yuyos, puso una agencia de detectives con su amigo de la infancia Eulisio Luconi, que había sido una cara bonita en el mundo de los representantes de artistas hasta que cometió el error de pensarse el mismo actor y pedir ayuda a la mafia. No solo no pudo corresponder los miseros papeles que se le ofrecieron, sino que además le dieron cuatro biabas con caldo, dejándolo con una cojera permanente. la agencia de investigaciones Vieytes y Luconi no tuvo ningún éxito: Vieytes era reconocible en cualquier sitio por su vincha y su cabellera roja subida, a pesar de su empeño para pasar desapercibido, Luconi en cambio era sigiloso, pero no podia emprender ninguna persecución. Así que montaron los servicios milongueros, un negocio que según ellos dicen, provee de cualquier cosa que pueda necesitar un milonguero confundido, desde cordones y zapatos, hasta una milonga por encargo para aquellos que se aburren. Al parecer también entra dentro de las competencias de este dúo el ejercicio de algunos actos violentos si amenazan la integridad de alguna milonga o de algún milonguero en general. El Toba ha enderezado a mas de uno de un boleazo con su pierna nuclear. Luconi tiene la virtud de aprovechar los elementos del mobiliario urbano, al estilo de los yamakasis, como armas arrojadizas. Todavía se comenta en las milongas la noche en que le rebanó un cacho de oreja a un compadrito con un canapé de roquefort. También fue muy comentado un episodio en el que enfrentado a dos mellizos bravucones los redujo utilizando un rollo de papel higiénico y su soporte plástico.
Ensoberbecidos por su propia fama de tipos duros han sacado ahora un comic en el que ficcionan sus aventuras, endulzandolas con amoríos varios y otras utopías que sirven de diversión  y referencia al mundo milongueril.
Y es que como comentaba un milonguero hace unos días; Todo quieren vender los que quieren vivir de arriba con el tango. Si te descuidas hasta el gancho te venden estos comerciantes...

miércoles, 13 de noviembre de 2013

EL BAR ROÑOSO - UN BAR TANGUERO

Muchas veces se ha hablado aquí del bar en el que pasamos la mayoría de las horas en las que no estamos en la milonga o durmiendo; El  "Roñoso" que se describe en una guia gastronomica Internacional como un "Establecimiento de Interés cultural, con rustico pintoresquismo, en el que se dan cita los amantes del tango y diletantes de la noche y donde por precios ajustados pueden degustarse selectos especiales de milanesa". La guia sigue por allí sin actualizar y cada tanto alguna turista con ganas de milonga o alguno de esos sibaritas de arrabal que consideran un lujo el vino en vaso se llega al Bar para descubrir un antro humoso y fritolento en donde una caterva de seres vampirizados por el letargo pasan las horas escuchando  en un viejo aparato las voces distorsionadas de Corsini o Angel Vargas mientras hacen planes disparatados para salir de la mediocridad y el anonimato e incluso obtener algún dinero. Las paredes que alguna vez fueron blancas están cuajadas por retratos de cantores que no trascendieron y erráticas consignas escritas en fibron sobre cartón de comestibles en los que puede leerse sentencias del estilo: "En esta mesa el compositor Norberto Galadraza, inmortal  compositor del tango "El alcahuete" durmió dos horas su borrachera " o  "aquí debuto para su mal Orencio Malitru y sus petisos del ritmo" - todos ellos sujetos que ni el mas memorioso recuerda - alternados por otros carteles un poco mas practicos: "pida Queso y Dulce", "Pida Ñoquis Pochito Pizarro" o "pida sanguchito y gancho", que segun Cristino, que viene a ser el cocinero titular y chef amateur es: un pebete de milanesa caramelizado en quinta fritada con reducción y ausencia de tres pimientos en tira.
Preside la pared que da a los baños un gigantesco dibujo de una ronda en la que unas veinte parejas parecen afanarse en un milongon, mientras una chiquillada inquieta en ronda paralela intenta copiar las alternativas de lo que ven en la pista, dándole a todo el fresco, obra del artista Marsulio Mamerces, un aire distendido y que ha hecho a veces vacilar a quien entra por primera vez al bar,  o a los borrachos que intentan sin éxito sacar a alguna de las pibas que al costado de la pista en pintada mesa aguardan eternamente que las saquen. Mamerces es hijo del dueño, don Rudecindo, que a lontananza del dibujo, parece presidir la pista con mirada benevola con un plato de los renombrados familiares de milanesa en cada mano.
Es notoria la maestria que el chef ha tenido para copiar los colores de ambos familiares, que junto con otros articulos de similar incomestibilidad se exponen en la vitrina y a los que cada tanto algun osado pasado de alcohol demanda acaso para olvidar un desengaño amoroso o como una via rápida para acabar con su existencia.
Completan el plantel de la parroquia los hermanos Gigena: Castor y Polux . Se dice que una noche Castor echó de una patada a un indeseable, mientras servia girando la bandeja, una cerveza en cuatro vasos. El otro Gigena en cambio lleva siempre una foto de Hitler en la billetera y en el bolsillo de atrás un puñal roñoso que según el perteneció a Palmiro Garmas, guapo y cuchillero del que no se tiene ninguna noticia y que utiliza a veces cuando algun cliente exigente devuelve algun plato a cocina, para arreglarlo un poco con su herrumbre.
En cuanto a la clientela Se compone mayormente de gentes de la Milonga: Cacho y Pocho, llamados los milongueritos del amor porque siempre están a punto de conquistar damiselas y nunca lo logran, apagando su decepción con las chiclosas pizzas de las seis de la mañana, El cura apostata Lamberto, al que echaron porque se robaba las limosnas para ir a milonguear,  Piazollita: un bailarín y dijey que anticipa la musica - en ambas disciplinas - y siempre va a destiempo , las parcas: tres amigas que siempre van de negro y que han provocado con su belleza oscura no pocas desgracias en la pista, Los pibes del Citroen: unos cincuentones que suelen ir a todas las practicas para enseñar a las novatas y brindarles su desinteresado cariño, el ballet campomilonguero de los Yumper, que suele recalar los miercoles luego de los ensayos de la obra "La Troila Firpini" que no se estrena nunca, los alumnos de Corchito Echesortu, que suelen venir los jueves antes y despues de la milonga, y los humildes escribas y personajes de este blog: El profesor Maradona, que alterna clases y cortes de pelos en su salón estilista, Piton Pipeta, perpetuo cuidador y hombre del orden del estacionamiento Ombuses, El Indio que viene de la pampa barbara montado en su caballo y solo consume Casalis, Yamate A Zilencio historiador de los perdedores y profuso rastreador de los cantantes que pueblan las paredes del "Roñoso",  la vieja promesa del canto Marcelo Labordeboy, Romulo Papaguachi con su casi perenne espacio de Tango "Minutas Milongueras" y este servidor al que de chico pusieron otro nombre, pero usa el sugestivo alias de Catulo Bernal.
Muchas veces se han armado improvisados bailongos corriendo algunas pistas y beodos, segun la suerte que haya tenido Rudecindo Mamerces en la quiniela. Otras hemos visto improvisados conciertos o emotivos espectaculos, como cuando el maestro Gilardito saco el bandoneon y Polux lo acompaño con una destripada guitarra criolla mientras "El Potosi" y Mariana Gondermi bailaron subidos arriba de un metegol. Así que si alguna vez esta aburrido de las luces del centro o quiere hacer tiempo para la milonga bastara que se pegue una vuelta por el "Roñoso".
Que no será el mejor bar del mundo pero es a nuestra sencilla manera de vivir como la casa grande en la que correteabamos de chicos mientras en la cocina se hacian pastelitos y sonaba en la radio la voz de Gardel.

jueves, 7 de noviembre de 2013

INOCENCIO CAGADORI - UN EMPRESARIO DEL TANGO (SIN SUERTE)

El mundo del tango ampara a veces a matones, rufianes y farsantes que no teniendo otras actividades legales se dedican a vender todo tipo de productos milongueros, desde festivales con maestros inventados a pócimas milagrosas para hacer bien los pasos. Según estos delincuentes el engaño reditua más y aunque moralmente es inaceptable y punible no implica necesariamente pena judicial. Pero el hombre que hoy nos ocupa es diferente. Un empresario que siempre apostó fuerte por el tango y siempre perdió.
El nombre mismo es casi un oximoron: Inocencio Cagadori. Desvelado desde chico por el tango e hijo de una familia adinerada se prometió a si mismo hacer todo lo posible par difundir el mundo de la milonga en todas sus variantes. Promesa que no se pudo cumplir. Aquí enumeramos sus descabelladas empresas.
FESTIVAL INTERNACIONAL DE TANGO DE SALSIPUEDES - Una improbable cruza entre tango y cuarteto, a realizarse en la localidad cordobesa. Lamentablemente y luego de imprimir los folletos Garquetti se dio cuenta que había una errata en la localizacion. Todos los milongueros y aprendices  se le fueron al Salsipuedes de Uruguay, mientras Inocencio esperaba en vano con los maestros, que alojados en hotel de lujo le fueron comiendo todas los pacs que había vendido anticipadamente.
NOCHES DE TANGO Y MALAMBO DE JERUSALEM: Luego de ver "la lección de Tango" de Sally Potter y de haberse regalado con un suculento asado de achuras, regado con varios vinos Cagadori tuvo una pesadilla en la que veía a cinco rabinos bailando "La cumparsita" en ronda con cinco sugestivas bailarinas de largos y brillantes cabellos. Uno de los rabinos comenzaba a zapatear malambo y luego todos terminaban bailando Libertango en un colegio, ante la atónita mirada de los niños. Cagadori sintió la necesidad de hacer cine y financió un largometraje de 40 minutos que dirigió el director de vanguardia Albino Grandases, con el objeto de presentarlo a concurso en los festivales de cine. Fue rechazado unanimenmente y se dice que algunos rabinos ortodoxos pusieron en marcha un golem que vaga por las milongas del mundo preguntando por Cagadori para aplastarlo.
RAMIRO MILONGUINO, UN BAILARÍN FINO: fanático de Hugo Pratt y devoto lector de la historieta tango, en la que el Corto Maltés recala en la Argentina, Inocencio se puso a dibujar esta historieta cuya edición costeo con sus últimos ahorros y difundió en tiendas especializadas y milongas en general, al módico precio de tres con cincuenta. El guión era espantoso y los dibujos tan horribles que la cara del protagonista era imposible de identificar.  Donde Pratt dibujaba manos grandes para acentuar la expresividad Cagadori dibujaba los pies  gigantescos para que se pudieran ver las figuras de baile en la ronda. Logró así la burla y el menosprecio de los milongueros y del gremio asociado de payasos, que pensaron que era una burla a su digna profesión y lo andan buscando en bandas juramentadas aunque poco serias.
CONCURSO DE RESISTENCIA MILONGUERA  Y BUCEO EN EL LAGO TITICACA: Al ver como los mejores equipos  de fútbol del mundo fracasaban en la altiplanicie boliviana Cagadori pensó que un milonguero adaptado a la anaerobia tendría ventajas en una pista de llanura. Se pasó dos meses convenciendo a milongueros para que mejoraran su baile en Bolivia, hablándoles además de las terapéuticas aguas del lago titicaca, en donde se podía practicar buceo. Los cuarenta infelices que le hicieron caso no pudieron bailar ni siquiera una tanda. Dos se ahogaron buceando en el lago y treinta y seis le hicieron juicio. Pero Carlitos Mandraca, que tenia pasión por la milonga volvió transformado y ahora es un torbellino imparable en las pistas cuando ignorando quien es y la velocidad horrisona que es capaz de imprimir a sus piernas lo dejan entrar al bailongo.
 Despreciado e incomprendido hoy Cagadori malvive en un container, saliendo de noche para que no lo linchen, disipada ya su mala estrella y su dinero. "Hoy me queda solamente el orgullo de haber fracasado siempre" dice con la mirada del que se intoxica con vino barato mientras ruega la benevolencia de las esquivas caricias de la suerte.

martes, 22 de octubre de 2013

CAMPEONATO MUNDIAL DE MILONGA CON EMPANADAS EN "EL ORIENTAL"

Quienes siguen las alternativas y la existencia vital de este humilde blog a través de su filial "La bata de lusiardo-Romulo Papaguachi extended play" que viene a ser como la guia rápida al manual, se enteraron del desafio lanzado para todos aquellos que quisieran aunar la gastronomía, la milonga y la competencia de resistencia. Anunciado para el 21 de setiembre el "CAMPEONATO MUNDIAL DE MILONGA CON EMPANADAS" sufrió la incomprensión y la desorganización propias de todo evento nuevo. Básicamente se trataba de bailar milongas Firpianas y Canarianas mientras se masticaba empanadas suministradas por la organizacion y sufragadas por el gentio entusiasta que esperábamos, iba a abarrotar las mesas de la milonga para vitorear a sus favoritos. Para llegar a la final, los participantes tenían que deglutir las empanadas sin perder el compás y el estado, Además de conservar la postura y el nivel de baile.
Sé que puede resultar una tontería pero quien se ha visto en el trance de comer una empanada criolla con un traje blanco sabe de lo que hablo: La organizacion había previsto descalificación para quien manchara el frontal de su camisa con un chorreon mayor que una mano. Lo que hacia la competencia más interesante ya que las empanadas estabas rellenas a partes iguales de solidos y aceite. Lamentablemente no encontramos eco entre aquellos atrevidos que con tal de competir son capaces de quedar en ridículo. Un día antes de la fecha había anotadas diez parejas, la mitad de las inmediaciones de la milonga y la otra mitad de los pueblerios vecinos, lo que invalidaba lo de "Mundial" por "Regional", inconveniente que le quitaba mérito al encuentro. Lejos de arredrarnos por ese ínfimo detalle fuimos posponiendo la fecha anunciando el evento por internet y magnificando los premios, que eran mas bien simbólicos: Entradas al museo de las glorias milongueras, una suscripcion por dos meses a la revista "Milongueritos" el amuleto de San Finito Escabiadin autografiado por su autor el artista Teaffana y un par de zapatos que se dice pertenecieron a Libertad Lamarque. Enmascaramos y engañamos un poco, hasta que de pura suerte cayeron a la milonga dos parejas de italianos que venían a bailar y unos polacos que estaban sacando fotos. Lo que nos permitió finalmente realizar el evento el viernes pasado y darle el merecido relumbre internacional..
18 parejas había en el pistoletazo de largada. Se sabe que no hay evento por magno que sea que altere el desarrollo de ninguna milonga. La gente ante todo quiere bailar y después, si cabe, reirse del prójimo. Por lo que aquello se armo como una especie de Kermese: Mientras los milongueros "Serios" bailaban Firpo y Canaro - casi sin quejarse - los de la competición  en pista paralela y andarivelada hacían lo mismo pero zampando empanadas especialmente preparadas para la ocasión.
En la primera tanda se nos quedó una pareja, porque les gusto tanto el comestible que se pararon en medio de la ronda. Para la tercera tanda, de valses, las parejas se habían quedado en la mitad. Se había dispuesto que los participantes no podían ayudarse de ninguna bebida para acompañar el sólido, una estrategia comercial del dueño de la milonga Riquelme, para vender mas bebida  luego y dar salida a un par de barriles de vino blanco medio picado que tenia en los fondos, al lado de la parrilla. Además el canalla había dispuesto que a medida que se fueran superando tandas las empanadas incrementaran su picor, gracias al aji molido y a la cayena.
Pocas veces se ha visto llorar tipos tan recios como el viernes en la milonga. Hasta tres pibas  se dsmayaron y hubo que resucitarlas metiéndolas de cabeza en el medio tanque de cal que ahuecado sirve para enfriar los espumantes. Al final de la quinta tanda solo quedaban en la lisa dos parejas: la conformada por Lita y Ruben Castro, con padres mejicanos y la pareja autoctona que formaban La "Vinchuca" Polelo  y Salomon "Tragaldaba" Anzotegui.
Haciendonos los machos pedimos nos trajeran para degustar un par de empanadas correspondientes a esa tanda y debo decir que literalmente me dejaron colgando el paladar, como cuando uno por bruto se zampa una porción de pizza con muzzarela hirviendo y siente como se le desprende en fina cascada la piel. Hasta el Indio amigo de Piton Pipeta, que es un tipo curtido frunció el gesto en una mueca de dolor cuando comio un cacho de su empanada. Suerte que habíamos pedido dos botellas de Chardonay de la casa, helado, que nos sacaron del apuro. Pero aun así sentí como me moqueaba la nariz y los ojos se me humedecian en llanto culinario.
Comenzó la sexta tanda, generando espectativa hasta en los que milongueaban, que se prodigaban en sanguchitos para poder apreciar mejor lo que pasaba.
Los mejicanos comenzaron comiendo sus empanadas en corrección pero ranchereando: daban ayes mientras bailaban, para asimilar el picante. Lo de "Vinchuca" y "Tragaldabas" era peor. Parecian dos enajenados evadidos del loquero que se hubieran visto en la tesitura de bailar: Sacadas, voleas, giros a ningún lado, gritos desgarradores y movimientos exagerados lo que los asimilaba a una manada de mamuts desplegados por la llanura. que estuvieran huyendo de un predador gigantesco.
Lo que se leerá a continuación puede herir la susceptibilidad de los lectores pero es la verdad y lo que paso: un carozo de aceituna hizo atragantar a Lita Castro y todo lo que había ingerido emergió al exterior por el camino inverso, manchando en su trayectoria el traje de Ruben. Al mismo tiempo La otra pareja resbaló en la miasma y perdió el compás por lo que automaticamente y al unisono quedaron descalificadas ambas parejas.
La verdad es que no fue un campeonato muy vistoso, pero los curiosos y los pedigüeños la pasaron bien a costa del sufrimiento de los infelices que participaban.
Al final la competición quedó en anécdota y los premios sin adjudicar, esperando hasta el año que viene cuando por el boca a boca de internet adquiera de verdad una pátina internacional. Fue un evento de mierda, pero a veces vemos anunciados muchos que son iguales, solo que tienen mas prensa y publicidad.  Mientras la milonga volvió a sus cauces rutinarios. Se comió, se bebió y se bailo, hasta que solo quedaron en la pista las mismas cuatro o cinco parejas de entusiastas  y los  bohemios de siempre que nos quedamos, mientras haya algún tema que charlar y algo de vino, mientras nos quede aroma a choripan y a milonga en el pelo y la vida nos parezca dura y apasionadamente dulce al mismo tiempo.

miércoles, 9 de octubre de 2013

LAS ENSEÑANZAS DE DON COCHO - comentarios de libros - Por el coya Gurrietes Borges

Editorial Pelandrun acaba de sacar a la venta esta obra maestra del despropósito. Al parecer es una extrapolación del celebre y polémico libro de Carlos Castaneda "las Enseñanzas de Don Juan", en donde se narra el encuentro del mismos Antropologo con un brujo Yaqui que le enseña, además de las propiedades de las plantas alucinógenas, un camino de conocimiento. Dicho lo cual vamos a destripar este dudoso engendro que debe su autoría a un tal Cacho Balmaseda.  El mismo autor se presenta  como un antropólogo inocente que desengañado de otras danzas como la mazurka, la sardana y el chipi chipi  se adentra en el mundo del tango tomando primero unas clases con un sacacuartos que le enseña el básico y algunas secuencias rudimentarias que hacen enorgullecer al energumeno en rueda de amigos. En primera persona nos va contando sus primeros contactos con el tango y las tribulaciones que padece cuando intenta bailar en una milonga de verdad. "Por un amigo, fui una noche a buscar en una milonga de barrios resbalosos, a un milonguero de verdad, un tal Don Cocho, al que todos tomaban por loco y que al parecer tenia el secreto de una excentrica forma de bailar. El tal Don Cocho, estaba sentado en los fondos de la milonga, con la camisa abierta y secándose el sudor con una camiseta de tirantes. tenia a su lado una garrafa de liquido que al parecer era anis.". Asi empieza un camino de conocimiento. Don Cocho lo invita a su casa y allí le enseña lo que llama "la pasividad del movimiento". " Me sorprendió que aquel hombre anciano se quedara esperando horas y horas parado en el mismo sitio sin avanzar. ¿Cuando vamos a bailar le dije?, - primero hemos de captar el compás oculto, cada ronda tiene un compás, cuando bailas estas escuchando el compás de Di Sarli o Troilo, pero tus pies siguen el compás oculto de la ronda. Tienes que entrenar los pies para ese compás antes de dar un paso." Así narra como pasan cuarenta horas de pie, haciendo ligeros movimientos con la punta del pie hasta que en un arranque Don Cocho se manda toda una coreografía de tres minutos a una velocidad vertiginosa  "medio dormido vi como la inmovilidad cobraba una exagerada vida y don Cocho se movía a izquierda y a derecha en una coreografia fantasmal y soberbia. Casi no veía sus pies. Su pecho iba cortando la ronda y sus ojos llameantes me parecieron de una inquietante expresividad."
Así Balmaseda va ganando confianza con los pies y con el cuerpo a la vez que se va transformando en un adicto al anis con menta. "Tienes que confiar en Hinojito, el es tu aliado, con el podrás bailar cinco tandas seguidas de milongones Firpianos sin que se te mueva un pelo, me decia Don Cocho. Un milonguero siempre elige un camino con corazón -copiado literalmente de Castaneda - porque sabe que cada tango que baile puede ser el ultimo. Por eso tiene que tener un paso impecable. Un milonguero de verdad tiene tanto poder que no se le ven manchas de taconazos en los bajos del pantalón y no topa a nadie en la milonga, porque lleva con el su propia ronda".
 Luego vienen una serie de capítulos en los que Balmaseda intenta parecer un discípulo aplicado siendo todas las veces ridiculizado por Don Cocho "Tienes miedo, tus manos sudan, tu cuerpo va hacia un lado y la mente hacia otro, has de parar la ronda, amigo, porque no tienes tiempo" le dice Don Cocho mientras a Balmaseda le llueven boleazos y sacadas por todos los lados y las milongueras lo abandonan luego de bailado el primer tango.  "Don Cocho me empujo a la pista. Intente bailar una milonga pero me dio miedo y la baile en un compás de tango. Todos en la ronda me miraban mal. Cuando volví a la mesa Don Cocho había bajado la mirada y se le veía el sombrero como tembloroso. No se si sollozaba o se estaba riendo descaradamente de mi".
No abundaremos más en este sin igual cruce entre milonga y filosofia new age. Editorial Pelandrun promete tres libros mas de la serie que sin duda son copias de los originales: Una ronda aparte, Viaje a Sarandi y Relatos de milonga.
El Tal Balmaseda, según hemos podido saber, ha puesto una academia en donde enseña el desorbitado tango de Don Cocho. No concede entrevistas. Los despropósitos que enseña a sus alumnos ya pueden apreciarse en algunas rondas que parecen no tener compás ninguno.

martes, 1 de octubre de 2013

SUCULENTOS CURSOS DE OTOÑO - GRANDES OFERTAS DE "LA BATA"

COMO HACER BUÑUELOS CON LA CARA DE MILONGUEROS FAMOSOS  - Descubra los secretos de la fritura mas tradicional a la vez que ejercita sus dotes artisticas moldeando con sus manos la cara del Cachafaz, Tito Lusiardo, Virutita y otros maestros celebres. 23,24 euros. Sabados de 12.30 a 14.45- Profesora Lidia Marulo.

CURSO DE MILONGA CON ALPARGATAS PARA AMBITOS HOSTILES - Sepa todo lo que hay que saber para desempeñarse en pistas duras, suelos de tierra, cesped, playa o canto rodado. Un ejercicio que fortalecerá sus musculos y allanara su camino en milongas de suelo de parquet. Lunes 14 en el descanso de la siesta. Profesor Atilio Ruben Ornando.

CORTE, CONFECCION Y PEGADO DE PRENDAS MILONGUERAS  CON GENERO DESECHADO - Abandone las gangas de los grandes almacenes, deje de gastar dinero en pantalones de confeccion realizados por chinos esclavizados en talleres clandestinos. Ahora tiene la oportunidad de realizar sus propios diseños y ser la comidilla de las milongas, con sus vistosos motivos tangueros. Resalte su figura con motivos de su invencion añadiendo complementos y biyou artesanal. Dele un toque Vintage a su moda y haga su propio taller clandestino en el cuartito de su casa. Todos los martes de Octubre de 22 a 24 horas. Doctora y diputada en hilvan Silvana Piso. Cupos limitados.

PINTURA CON FIRULETES - unica academia en el mundo que se especializa en arte pictorico sobre suelo. Ahora  puede aprovechar los sanguchitos, sacadas, voleas y amagues que hace en la milonga para crear en lienzo o papel de embalar una obra de arte unica  que podrá vender a magnates rusos sedientos de cultura.
Curso presencial impartido por el artista Plastico Mirito Picason.  Se recomienda traer ropa comoda y zapatos que pueda desechar.

CONFERENCIA : TANGO, REPRESENTACION Y FARSA. Los mecanismos lúdicos del ridiculo, puestos en juego en la pista. La conferencia va  orientada a todos aquellos bailarines que por culpa de la crísis o cuentas pendientes con la justicia, familiares o amigos, deben emigrar a sitios éxoticos para empezar una nueva vida y asi ganarse la vida enseñando a bailar a incrédulos pueblerinos que no han oido hablar nunca de la "cumparsita". Sea adorado y reverenciado por etnias reducidas y obtenga un estatus casi mitico, soportando la adoracion de los primitivos. Profesor Kurtz. A la salida se venderá el libro de autoayuda: " NO TANGO NI IDEA" De Ramiro Conrad.

TALLER TERAPEUTICO - EL EROTISMO DE LA SACADA - Juntos aprenderemos las implicaciones sexuales de las sacadas en todas sus formas mientras exploramos nuestros propios espacios y el de nuestros semejantes. Incluye degustacion de infusiones, cordiales y preparados caseros afrodisiacos. Viernes 21 de 00 a 4 de la mañana. profesor Piponcho Babetti.

CHARLA: COMO COMPATIBILIZAR LA JORNADA LABORAL Y FAMILIAR CON LAS NOCHES DE MILONGA - Con Saul y Marikena Revienti.  Una profunda mirada sobre las obligaciones y el esparcimiento, orientada a todas aquellas personas que padeciendo de insomnio e inquietudes, se meten en el ambiente de la milonga, para ganar mas insomnio e inquietudes. Sepa como rendir en el trabajo luego de un reparador sueño de 2 horas. Compatibilice sus tareas profesionales con el dolor de pies, el lumbago, las lesiones producidas por voleazos y la resaca. Durante la charla se proyectara el documental "MIMI MILONGA" de Pipo Chape, donde asistiremos al dia a dia de una milonguera en avanzado estado de decrepitud a los 20 años.

PRACTICA EN PISCINA  - ahora tiene la oportunidad unica de hacer sus figuras en piscina climatizada. intente abrazo abierto y abrazo cerrado en playo, honduras y profundidad de ahogarse, mientras esquiva el chapoteo de otras parejas que circulan por la ronda. Gane ligereza en el agua y luego sea una saeta en la pista normal. Terapia recomendada para quienes se sienten torpes y anquilosados en las milongas y rigidizan a la pareja. Escuela de tango submarino Shuguan. Profesor Lanchita Bisio.

DEFENSA PERSONAL - APRENDA CUCHUAN - Un arte marcial que se basa en defensa y ataque con bolsa de zapatos milongueros. Basta de soportar miradas hostiles y "enseñanzas" a pie de pista de caducos insoportables que se creen maestros y le frustran toda la noche con sus veleidades. Con el Cuchuan arreglará a mas de uno y ganara el respeto del ambiente. Aprenda a defenderse con bolsas de una asa, de dos asas, mochila, y zapatos anudados. Profesor Nestor  Bollino

Y COMO SIEMPRE, GRANDES OFERTAS EN AMULETOS, ESTAMPITAS DE SAN FINITO ESCABIADIN, ZAPATOS ELECTRICOS, CAMISAS ANTISUDOR O TIRANTES ESCONDEABDOMEN, CON LA GARANTIA EXCLUSIVA DE LA TIENDA DE "LA BATA DE LUSIARDO", EXCLUSIVIDADES AL SERVICIO DEL MILONGUERO.

lunes, 23 de septiembre de 2013

DOS DIAS EN LA MARATON DE TANGO DE CANET - Por Cátulo Bernal

Viernes. Sábado. Domingo. 36 horas medidas y pesadas de tango interrumpido para dormir y descansar los pies. Eso es lo que pensábamos con el Pibe Pergamino al subirnos al tren que nos llevaría a Canet de mar, sede de la Blue Moon Barcelona  tango Maratón,  el sábado, por la nochecita, con el corazón contento, los zapatos lustrados y los ungüentos preparados para cualquier eventualidad.  
Nos llevamos también el bañador, por si después de la milonga, a las seis de la mañana, nos desvelaba algún encuentro ocasional que prometiera un largo paseo a la vera del mar con la Aurora acuciando intenciones. Habíamos alquilado una habitación en Sant Pol, el pueblo más próximo a Canet. Nos fue imposible encontrar alojamiento, tal era la afluencia de milongueros y milongueras venidos de lejanas tierras, para dejarse los meniscos y las plantas en la Cúpula.
Digo bien, Cúpula. De afuera eso precisamente era. Adentro en cambio parecía la pista mayor de un gigantesco circo, con arena de parquet y al ambiente general de jubilo y buen vestir que acompaña a milonga hasta los bordes. Mesas dispersas en redor. Una barra a izquierda, cerca del trono del Dijey. Focos amarillos, rojos y azules y dos grandes muñecos presidiendo la velada. La noche entrando a raudales por la abertura de atrás: parque, arboles, camino descendente a los baños y las tiendas de campaña en donde algunos osados pernoctaban cuando se acallaba la música. 
Una tiendita supletoria, afuera, a  modo de tertulia, en donde se apuraban comestibles, bebestibles, tarot, masajes y una paellera industrial en donde alguno rebañaba el socarrat. 
Y a mano derecha de la entrada principal, cubos de agua, bálsamos e indumentos para relajar los pies cansados.
Toda una corte de los milagros en suma, para hacer abrir los ojos del más templado en asuntos de canyengue.
Al pibe le brillaban los ojos por la perspectiva. Eran las nueve y media de la noche del sábado, cuando por fin nos aposentamos en una mesa, previa recogida de la llave del cuarto, en la pensión. El pibe, ni se cambio los zapatos,. Sintió un Canaro y allí se fue, desbocado como siempre a la pista.
Yo que soy un patadura y consciente de mis responsabilidades periodísticas, hice labor de campo preguntando a algunos comensales sobre la noche del viernes. Pregúntele a el —me contestó una pibada que tenia campamento en el jardín,  señalándome a un señor de mediana edad con cara de Casanova de Fellini, que se extendía morosamente por la ronda en pasos cortos y midiendo el abrazo—. Según parece lleva bailando desde que se abrió. Se llama Carlos Bufrete, alias Rulo y cuando se apago la música siguió bailando solo por la pista, abrazado a un almohadón. Los muchachos lo encontraron hoy a las once y media, cuando abrieron para restablecer la música.
 No quise saber si era verdad. Pero lo parecía, viendo la cara del hombre, un cinturón de barritas energéticas que portaba y un chaleco en el que asomaba alguna botella de líquido.  Este oficio de periodista de milongas es duro. Mientras el pibe se enloquecía literalmente por la ronda, dando incluso alguna sacada o gancho a la compañera y a otras parejas que pasaban y que malinterpretaron su entusiasmo poniéndole cara hostil, yo me determiné a dormir en la cúpula, para verificar en primera persona si el tal Rulo cumplía verdaderamente su epopeya. Por lo que pedí permiso a Carlos, organizador del evento, para extender petate bajo alguna mesa.  Había a mano izquierda de la entrada dos puestos artesanales: zapatos de milonga, camisas, indumentaria y complementos de preciosa factura, extendidos sobre una mesa engalanada con paño carmesí. Me dije que aquel paño taparía mi investigación y me abrigaría del frio de la noche.
En tanto la ronda explotaba con milongas, milongones, valses y tangachos fierros para hacer bailar al mas aburrido. 
Se bailaba hasta los separadores, música disco y setenta y llegue a enterarme de un complot para adulterar alguna tanda de Donato con Los Jakson Five, complot que no llegó a mayores, por la vigilancia del Dijey que oteaba  a la distancia detrás de sus gafas.
 A un costado había una mesa de rubias bellezas a las que me allegue y con las baile algunas tandas, pero no pude conectar, básicamente por su ruso idioma. 
No quise expresarme por señas como le pasó a mi sobrino Larrapumbi en Sitges.Soy un hombre pudoroso, y más de una vez me decoraron la cara a zopapos, por haber malinterpretado alguna seña. Así que llegados a las cinco y media, cuando las tandas se volvían Canarianas y la gente seguía bailando sin desmayar, hice participe de mi plan al pibe, que lo recibió con alborozo, pues estaba en «tratativas» con una Italiana. Yo no quise esta vez hacerme ilusiones. Estaba aun conmocionado por mi experiencia con una milonguera en el Tarratangueando, episodio que alguna vez contaré, si consigo reestablecerme. Así que cuando la ultima tanda termino, jalonada por una yapa de Cumparsita exótica, hice como que me iba y me colé bajo la lona y bajo la mesa de las camisas, dispuesto a la labor. Todos se fueron yendo, propios y ajenos  a hoteles, hostales, tiendas, paradores, a la playa o a la noche bohemia en compañía. Yo estaba cercado por una caja de camisas y con los huesos entumecidos. Creo que me adormilé una hora. 
Me despertaron los compases de un Dandi" tarareado. Me asome y alli estaba Rulo, de pie, pero sin aflojar, en medio de la pista. A la incierta luz del alba parecía el fantasma de un milonguero olvidado que retorna en la noche de San Juan para apurar la tanda. 
De ver su bamboleo me dio sueño y aunque tenia hambre el cansancio pudo más. Cuando desperté como a las diez sonaba Quedemonos aqui, tango excelso que casi no se pone en las milongas. El Rulo seguía dale y dale, cuando lo deje con los huesos fríos para tomar café y sanguchito de cara al mar y esperar a las doce, cuando retomara la Maratón.
En un bar lindero a la playa me pedí un expreso triple, una cerveza y una baguete de jamón que devoré con ganas. Entre que pedí la cuenta y pagué pasaron otras dos horas. Literalmente me dormí con la mano en el bolsillo y de no ser por el camarero todavía estaría ahí. Luego de comer una carnaza en un establecimiento me encaminé a la cúpula a ver como iba todo.
Lo primero que me llamó la atención fue no ver el cinturón de barritas energéticas y el chaleco con bebidas, en medio de la pista.  Lo segundo, en el patio, la paellera, limpia de comida, pero con el aditamento del Rulo, qué, con las piernas extendidas trazaba imaginarios sanguchitos musitando algún vals improbable.
Se ve que iba bien encaminado hasta que un gracioso coló de separador un break Dance y al hombre no le aguantaron las piernas. Y allí se lo llevaron, en la parte de atrás de una furgoneta, sin haber cumplimentado su sueño.
La ronda estaba hoy mas distendida. Llena hasta los bordes pero casi sin tacos ni oropel. Se bailaba en alpargatas, calcetín o en patas. Había un sesgo playero en los participantes, que resistían divirtiéndose de cualquier manera. Corría el beberaje y las manzanas a granel  que abastecían de energía a la concurrencia. En la tienda del patio, a pleno sol, había turno para masajes en los pies doloridos.
El pibe no estaba. Lo vi llegar con la cara mustia. Se ve que se fue caminando un rato largo con la Italiana, pero en algún momento hizo algo improcedente y se vio solo.  
Sin posibilidad de encontrar un taxi, porque lleva un móvil caduco y sin internet, se fue caminando a la vera de la playa hasta Sant Pol, hasta llegar a la pensión. Allí tampoco tuvo paz, porque las campanas de la iglesia lo despertaban cada quince minutos.  Estuvo queriendo dormirse hasta las doce, cuando harto,  se levanto y durmió media hora en la playa.
Se olvidó de todo cuando escucho los compases de El Flete.
Alma Cándida.
Serian las cinco y cincuenta de la tarde cuando la Dijey, una beldad de oscuros cabellos llamada Nina anuncio las ultimas tandas. La gente del Desbande ya había programado una milonga after, por la noche y hasta las cinco de la mañana, para todos los llegados de lejos que se hubieran quedado con ganas de milonguear. En el alborozado clima general de la ultima tanda hubo aplausos,  abrazos, emoción y un trencito posterior de los participantes, cuando Olga se puso a pinchar esa música electrónica que tanto gusta a la pibada.
Y allí los dejamos en medio de la pista, mientras la luz de la tarde ya se encaminaba hacia el ocaso, con los pies casi rotos pero la ilusión engrandecida por haber participado en una gesta milonguera de grandes proporciones, que creo, no será la única.
Así lo prometieron todos aquellos que con los zapatos colgando y los ojos llenos de alegría se fueron despidiendo hasta la noche, o hasta la próxima milonga, esparciendo por el mundo la semilla del acontecimiento: La Blue Moon Barcelona Tango Maraton 2013.