jueves, 16 de junio de 2011

EXPEDICION A LA MILONGA DEL SAMURAY CANYENGUE II - Despedida Carrieguiana en la Milonga

El martes hubo milonga. Riquelme es un fanatico de "hombre de la Esquina Rosada" y se le ocurrió que era buen día el de la muerte de Don Jorge Luis para tributarle un festejo bailado valeroso y alegre, como a el le gustaba. Después de la intrigante aparición del forastero y su botella misteriosa, robada en la milonga mejor del universo, quedó flotando en el ambiente esa indeleble sensacion de vértigo que solo dan los viajes, los caminos y las aventuras compartidas con amigos antiguos. Determinamos que las horas tantas eran buenas para iniciar la búsqueda de la "Milonga del Samuray Canyengue" donde los tangos parecen todos el último y donde las pibas son circularmente hermosas hasta el infinito. Romulo, casi jubilado de la radio, hace tiempo deja grabados sus programas de "Minutas milongueras" en casete de cromo(lo que provoca en los operadores inconvenientes y puteadas varias). El Profesor Maradona recurre a su sobrino teólogo para que se haga cargo de la escuela y atelier de peluquería en su ausencia. El sobrino no es un experto y se nota porque por las calles se ven cortes tipo goliardo al mejor estilo de monje de clausura. Pitón Pipeta es funcionario. Nuestro hombre de inteligencia pertenece a uno de esos oscuros reductos administrativos donde se acumulan todos aquellos elementos indeseables o con problemas que deslucirían la función publica de verlos el consumidor. Pidió una excedencia.
El Indio, el indio es una entidad de los caminos, la distancia es su patria y la lejanía su almohada.
Quisimos que el Uruguayo Pococho se nos uniera, pero al parecer la visión de una parrilla llena de chorizos le es mas cara al alma que las incomodidades de un Quien sabe. No lo culpamos. Una larga temporada de privacion en el asteroide Zappa lo había curtido, pero ver otra vez la parrillada y los chivitos al plato transformaron a ese crenchudo en camiseta, terror de alienigenas en un barrigón lene.
En cuanto a mi dispuse al cuidado de Doña Gertrudis dueña del hotelito familiar en donde suelo vivir mis pocas pertenencias y poemas. Deje pagado el mes con los cuidados y paseos al caniche Girondo, mascota acomodada de familia rica(y que me permite vivir con cierta holgura, aunque no difundo que tipo de servicios suelo prestarle) y luego de airear mi viejo bolso del mundial 78, aromatizado a mortadela de picnic y compañero de penas en la deriva intergalactica me vine a la milonga.
El Toto Magallanes, a instancias de Riquelme había dispuesto música anterior a los 30.
Eleonoro
Crosta, antiguo actor de radionovelas declamaba de viva voz el parlamento que todos sabíamos y citábamos a la hora del coraje:
"Yo soy Francisco Real, un hombre del norte. Yo soy Francisco Real al que le llaman el Corralero. Yo les he consentido a estos infelices que me alzaran la mano, porque lo que estoy buscando es un hombre. Andan por ahí unos bolaceros diciendo que en estos andurriales hay uno que tiene mentas de cuchillero y de malo y que le dicen el Pegador. Quiero encontrarlo pa
que me enseñe a mi, que soy naides, lo que es un hombre de coraje y de vista".
Las parcas, tres amigas de negro que aparecen por la milonga para determinar la ventura y el destino de milongueros varios le hacian risitas. Envalentonado el pobre Eleonoro comenzo a atacar versos de Carriego mientras las parcas brindaban con vermut casero y papas soufle. El pobre desgraciado no sabia que en ese vermut se le iba la existencia.
La pibada joven recalcitraba figuras sin encontrarle la gracia al tango de violín flauta y guitarra. Los numenes se floreaban en la pista combando sus piernas en espasmos festivos.
Brindamos por el tango, por la aventura, por los tiempos en los que todo era valeroso y alegre.
Atacamos una picada múltiple de milanesa y chinchulines y satisfechos y resueltos, cuando la noche tenia aun espectativas nos fuimos esfumando en fila india como antiheroes Marechalianos hacia la inmensidad de los barrios del mundo ignoto.

martes, 7 de junio de 2011

EXPEDICIÓN A LA MILONGA DEL SAMURAY CANYENGUE - I

Eran las tres de la mañana en la milonga del Oriental. Algún perdido buscaba entre las sobras de una picada de achuras un medio dedo de chinchulines para satisfacer su languidez. Repatingados con las patas en las sillas, asomados al espectáculo de la estupidez humana veíamos pasar la ronda y sus alternativas mientras la típica Sandokan destripaba una versión de "A fuego lento" que habría matado y vuelto a resucitar a Salgan de haberla escuchado. Las dos botellas de Navarro Correa selección de la familia, requisadas a unos finoquios que quisieron colarse aprovechando la inmensidad del descampado, sin tener en cuenta al Martin de los Blanquetis(seguridad contratada por Riquelme a cambio de sanguches de ravioles boloñesa) ya tintaba los labios resecos de angustia de Cabernet. Romulo Improvisaba tandas desoladoras de radio en las que hasta Di Sarli parecía cómico. El uruguayo Pococho, contratado como fogonero principal de la parrilla iba y venia desde su puesto de trabajo a la mesa obnubilado por una tira a medio hacer que había quedado huerfana de brasas. Salvo los maestros de siempre, en la pista no se lucían gran cosa los bailarines. Querían subirse a la melodía espastica del violín y el mismo violín les trababa las piernas ocasionando firuletes erráticos y sacadas a destiempo.
Para los que no bailábamos era una delicia.
El profesor Maradona hizo un paralelismo entre los necios participantes de "Operacion Tanguitos Piores" y los relinchantes que atacaban los yuyales con su caminar despelotado. Las pobres pibas querían seguir a sus galanes pero no había caso.
Uno que estaba de chaleco ribeteado, forastero a todas luces, compartia carcajadas con nosotros en confidencia maliciosa. Milagrosamente extrajo entre sus ropas un Medoc que procedió a repartir sin mesura acercando su silla a nuestra mesa.
Debimos haber intuido algo raro en ese instante. Pero cuando alguien ofrece vino en El Oriental no se le rechaza ni racionaliza.
La lágrima era gruesa como la sangre, subido y pizarroso su color. De un solo trago se nos borró la sonrisa. Aquella botella contenía la esencia de un momento intenso de felicidad en una mesa teñida de crepúsculo del ultimo domingo de verano de las mejores vacaciones de tu vida. Sin sorpresa vi como los ojos viejos de Romulo se nublaban. Hasta Piton Pipeta, que ha sido guarango por igual con todas las bebidas tenia un temblor en los labios. De haber tenido sombrero se me habría inundado de llantos embozados. En el segundo trago vi como la pista viraba a virtuosismo. Era poesía pura en movimiento. Sé que sortilegio es algo mas que una palabra bonita. Aquel vino cuyo retrogusto duró una hora disipo los mostros y los fantasmas de la ronda. Hasta la tipica Sandokan parecía el Octeto de Piazzolla.
El forastero seguía riéndose mirando a la pista y a nosotros, alternativamente.
- maestro, donde compró esta botella? - dijo Maradona con los lentes empañados.
-Esta botella no se compra, me la afane de la mejor milonga que existe. La única en la que los milongueros parecen ángeles y los pataduras no tienen entrada.Esta en una encrucijada de caminos rodeada por el bosque que un ladrón plantó para esconderse cuando se hiciera viejo. Por más que sobren tipos nunca faltan las pibas hermosas y de piernas graciles. Los musiqueros son más rápidos que el Cholo Montironi y más nostálgicos que el Carriego Pugliesiano. Esa milonga existe y se llama La milonga Del Samurai Canyengue.
Sus ultimas palabras sonaron entre un viento frio. En ese instante el efecto del vino se disipó, la ronda se descompuso, el bandoneon volvió a sonar como un sonajero desafinado y el forastero se desvaneció en las sombras de la pampa adormilada dejandonos con la misma desoladora sensacion que embargaba a los hasshisim del viejo de la montaña cuando despertaban lejos de su paraíso.
Nosotros que viajamos al confín del universo, que truqueamos con imposibles razas alienigenas y salimos victoriosos supimos que una nueva aventura asomaba la nariz a nuestra pobre existencia para envolvernos en el hálito de la misión sagrada. Sin mirarnos supimos que íbamos a encontrar la milonga aquella como fuera.
Entonces no sabíamos que fuerzas imprevisibles y antagónicas se habían puesto en marcha para devolvernos a los caminos...

miércoles, 25 de mayo de 2011

MILONGUEROS JUSTAMENTE OLVIDADOS

A ALGUNOS MAESTROS MAS VALE PERDERLOS QUE ENCONTRARLOS.
TAL ES EL CASO DE NOMEOLVIDES PANCHETA

lunes, 9 de mayo de 2011

COMENTARIOS DE LIBROS: AL SUR DE PICHINCHA - POR Virgil Rubutt


El libro que nos ocupa pertenece a la modesta pluma de Virgil Rubutt, escritor americano avezado en novelitas del oeste al que una desafortunada excursión de placer trajo a estas costas en 1959. Rubutt, a la sazon con 30 años habia publicado ya toda una serie de novelas dedicadas a un rudo carpintero de Dodge City a quien llamaban "Bravo Redrein" y que pacificaba las indomables calles de la violenta ciudad con una maza, un hacha y clavos arrojadizos. Redrein comenzó a imponer su justicia cansado de trabajar en ataudes de madera baratos que le distraían de su labor principal: tallar indios del tabaco de esos que se ponían en las afueras de las tiendas (Bravo Redrein, el hombre del clavo - Chacal editores 1954). Libros posteriores lo hacen dueño de una fama merecida como justiciero y tallista. Todos conocen en las grandes praderas a su maza Harriet y sus clavos arrojadizos: Tonto, mordedor, encéfalo y vela final(dos de los cuales los habría ganado en duelo singular a un pistolero rabino que los habría traído de ciudad Santa y que jalonaban los pies del ladrón que se burlaba de Cristo). Su hacha corta cabelleras a indios y a bandidos por igual(La muerte tenia peluca - Chacal editores 1956) Sus pantalones elastizados sujetos con cáñamo carmesí, robado a un patíbulo siembran el terror cuando cae la noche(El sonido de la horca tensa - chachal editores 1956).
Redrein es una especie de vaquero interdisciplinar que filosofa acerca de la existencia y la finitud mientras mata a malvivientes sin remordimientos.
Así mientras despacha a uno de esos indeseables que suelen morir primero en las películas del oeste dice:
"lo tremendo de tu vida, gandul, es que ahora ya no existe" y "Andabas debiendo tres muertes y ahora vengo a cobrarte a plazos "(a un delincuente con el que se entretenía afilando los clavos en los pelillos de la nariz.
Tal era el bagaje literario que tenia Rubutt cuando para su mal se fue de excursión a los casinos de La Habana. En una sola noche de borracheras y juego perdió todo su capital y dignidad, pasando a formar parte a punta de pistola del vapor De Guerra "Tabasco" de la armada cubana como personal de limpieza.
Para su infortunio aquella misma noche las tropas de Fidel y el Che llegaron a la capital cubana. El "Tabasco" emprendió una retirada-huida estratégica hacia la Antartida "donde encontraremos las armas secretas del poder que las potestades divinas tienen preparadas para la vuelta de nuestro amado líder en los hielos perennes" ibidem Pipino Montesquie - CONVERSACIONES CON EL GARCA - IMUNDO Editorial 1960.
El Tal Montesquie, capitán del Tabasco no era un hombre de grandes ideas. Gangster repudiado y olvidado por la mafia de Las Vegas, malvivía en los casinos hasta que por acumular tantas deudas de juego lo hicieron capitán del bajel. Iba y venia contabandeando ron sin saberlo, engañado por sus lugartenientes, los autenticos amos del navio. Sus lecturas favoritas eran refritos novelescos de las grandes expediciones por suelo Americano. A bordo reinaba un estado general de confusion y atontamiento.
Por eso nadie se sorprendió cuando el derrotero recto y recto hacia el sur del "Tabasco" se torció a la altura del Rio de la Plata, para remontar por El rio Parana "En busca del Fabuloso Reino de Eldorado donde nos espera un grandisimo tesoro custodiado por indígenas inocentes, Me lo ha dicho mi primero de a bordo, que es muy versado en cosas de saqueo".
Luego de grandes penalidades el "Tabasco" fue a encallar finalmente en las islas Fronteras al Rosario donde todos los lugartenientes desaparecieron prontamente. Motesquie quedo a bordo y dicen que llegó a vender los mejores asados de carpincho desde el pecio.
En tanto el malogrado Rubbut, abandonado a su suerte en tierra extraña deambulaba entontecido por el ron por las calles de la antigua Pichincha, remozadas y encaladas.Apenas era una lagaña del hombre que habia creado a Bravo Redrein. Casi muerto de hambre lo recogió la dueña de una pensión ex prostíbulo que compadecida de la triste traza del forastero le consiguió colocación como barrendero del barrio. Lejos quedaban ya los tiempos dorados de oprobio y rufianismo del barrio Rosarino y aún así el eco del eco del eco, llegó a Rubutt que en los ratos libres escribía en su mísero cuartucho la obra que lo da cima al ciclo Redrein..
"Baje y baje, buscando un sitio mas repelente que la ñoña ciudad en que vivia. Baje tres años y al final encontré un sitio de matones y cuchilleros que bailaban una danza de prostibulo que se llamaba tango"(Al Sur de Pichincha - Ediciones muerto de Hambre 1967/El Croto 2011)
En ella un crepuscular Bravo Redrein sobrevive en una Pichincha que comienza a dejar atras su fama. El ex pistolero trabaja en una zapateria clavando taco fino a cafishios madrugados y soportando sus desplantes. Por las noches se luce en la milonga por su porte recio y sus maneras hoscas agotando las instancias de lo inoportuno.Casi nunca baila y si lo hace es con empujones y grandes aspavientos. Concita la atención de un tal Moncholo, un infeliz que vive de robarle la compra a las viejas y con el que el anciano se refocila relatando historias de sus muertes. Hace tiempo que no usa su maza Harriet, demasiado pesada para sus dedos artríticos. Ahora se ha aficionado a ultimar cafishios a los que les fallan los tacos que el mismo ha clavado y que resbalan en las callejuelas. Desde arriba los mira y deja caer sus clavos oxidados sobre sus cabezas. En las horas muertas talla un minúsculo Cochise que lo está dejando ciego y sueña con los fantasmas tetánicos que ha creado.
Una noche Moncholo, cansado de sus historias lo ajusticia con sus tirantes de cáñamo. Mientras se hunde en las tinieblas buscando un aire que no encontrará tiene tiempo de soltar una filosofada: "Pucha pibe, tantos muertos soberbios que fabriqué para que ahora me venga a terminar un roñoso con olor a culo".
La novela termina dando a entender que Bravo es Júdas, ajusticiado por sus remordimientos. Un giro incomprensible que bastara para catapultar a la fama a Rubutt.
Si Gombrowicz casi en la miseria pudo cimentar una obra que lo situa entre los grandes de la literatura del siglo XX solo comparte con Rubutt la originalidad.
Virgil Rubutt paso a la historia solo por engrosar los anales de las muertes más absurdas: Se intoxicó con tinta mientras intentaba arrepentido borrar con saliva la alusión a Judas en los escasos cien libros de "Al sur de Pichincha" que vieron la luz.
Con el se iba un cruce único en la literatura: La novelita milonguera de vaqueros.
Ahora editorial "El Croto" publica el original, incumpliendo la ultima voluntad de Rubutt.
En próximas entradas iremos comentando los capítulos mas desopilantes de esta joya del despropósito...

martes, 26 de abril de 2011

JUAN SALVADOR BEYOSO (UNA FABULA DE LA MILONGA) POR EL TURCO DESVARIETTI

Juan Salvador Beyoso quería volar. Deslizarse por la pista con sus zapatos inmaculados sin que lo perturbaran los puntazos y las castigadas, los violentos movimientos que excedían las baldosas de cuarenta por cuarenta, de chambones inadecuados, abrazadores compulsivos y malos bailarines en general. Era un duende a la siesta en una tierra de monstruos indecentes, pisadores fantasmales y pibas mal agarradas. Buscaba en vano una ronda perfecta en que los bailarines excelsos pronunciaran sus terribles prosas de hombría y coraje con amabilidad y poesía, pura prosodia de las suelas acariciando apenas las baldosas que se habían llevado la esperanza de muchos.
En vano se paraba en los quicios de milongas suburbiales atisbando el interior. Siempre obtenía la misma desagradable impresión; una ronda falta de armonía y de reglas, librada a la mano de dioses esquivos y caóticos, derrochadores de dones entre gentes sin ley.
Él, que siempre se había regido por los sagrados principios y preceptos de la milonga antigua, veía con horror como hombres y mujeres, perdido todo el decoro, confraternizaban alegremente en las mesas, compartiendo vino y migas desvergonzadamente.
Y ya ida la noche, departiendo alegremente se retiraban juntos, horror de los horrores, hacia la oscuridad que remoloneaba aún en las entradas de los garajes y otros orificios de lo nocturno.
Juan Salvador Beyoso quería volar, pero la insoportable ruindad de lo cotidiano lo arrastraba a la tierra, enfangandole los pantalones bien tableados con el sino desidioso de lo innoble.
Como babeantes mastines de campo le asaetaban las patas los villanos, le manchaban los ruedos las puntas de los ansiosos, le deslucían el lustrado zapatal los histeroides espécimenes del nuevo siglo, ataviados con sus insignificantes ropas babuchescas y payasiles.
Se atrevían a desmejorarle el traje oscuro bordeando a purpureado con sus chillonas chafalonias y sus fluidos semanales todos concentrados en la sobaquera generosa, cristos de la crotada paseando sus vahos por los reductos santos!!!!.
y las mujeres, las mujeres no eran mejores, abrazadas a la armadura en la que todos los fines de semana libraba su particular batalla contra la dejadez y la estulticia. La mujeres le mojaban el lábaro que desplegaba generosamente para la ocasión en la mano izquierda, llenandoselo de humores y olores a churrasco y grasa reconcentrada(habrían venido a la milonga directamente desde la parrilla, apestando a papa frita y achuras, achuras...)
Juan Salvador Beyoso aspiraba a un horizonte de belleza, de perfectas zancadas pisadas en el sutil, el prodigioso compás mítico del dios Gardel, que solo balanceaba los hombros y bailaba, como bailaba. Y lo único que obtenía era un sitio en una miserable ronda interna de pataduras despiadados, prisionero de sus pies a los que no hacia gracia y que lo consideraban un enemigo cada vez que los calzaba con los horribles puntudos tricolores.
Porque esos eran los zapatos que dictaba el decálogo. Y en su profundo temor a profanar lo sacro desmejoraba a los artífices de su libertad. A los únicos que podían darle las alas.
Juan Salvador Beyoso voló una noche. Y con el sus dientes. Unos paisanos hartos de oírlo criticar a todo y a todos lo impulsaron en eclíptica descendente por la puerta de atrás, de cara al baño.
Nunca más volvió, nunca más lo vi. Dicen que se hizo ministro anglicano.
Porque nadie le dijo nunca que la milonga era para divertirse?, porque lo condenaron a una inquisición forzada?. A una vejez prematura y machacona?.
Para volar es necesario que haya cielo. Y este que tenemos esta lejos. Entretanto nos conformaremos haciendo más soportable este suelo que compartimos y trazamos con nuestros pobres pasos.
Por eso amigo mio que vas a la milonga no dejes que te contaminen jamás los decaloguistas, los enciclopedistas, los congresistas del baile y los artistas de la pedagogía. No estas en la ronda para recibir lecciones, ni para tomarlas, ni para transformarte en un muñeco sin emociones.
Disfruta tratando de respetar a todos y sobre todo respeta a tus pies.
Ellos saben.

viernes, 15 de abril de 2011

EL MUNDO ARTISTICO DE "LOS EMPANADA"

No podemos afirmar que fueran visionarios. No podemos decir que fueran milongueros. No podemos comentar que bailaran.
Sin embargo la pareja artística conformada por Lucrecia y Miroslav Empanada formaron parte del mundo milonguero a lo largo y a lo ancho de la desgarrada geografía de tacos y puntazos en los que se ha convertido la pista de hoy.
Nadie sabe exactamente a que se dedicaban.
En un viejo currículum del año 80 solo consta el reclamo publicitario: Donde la pasión y el arte se conjugan, que viene a ser lo mismo que decir: Locura en el cogollo del alma.
Otros afiches de la misma época los muestran como una joven pareja con "una energía arrolladora y una imponente precisión escénica".
Reclamo publicitario que persiste en el tiempo y en el espacio en diferentes milongas a las que se ofrecen y de las que son rechazados.
Básicamente porque es probable e incluso posible que Ludmila tenga la juventud que se le supone.
Cosa que no sucede con Miroslav, un tipo que parece haber nacido viejo a pesar de los esfuerzos
por ocultar sus años con antiarrugas, pelucón postizo y ropa informal.
Se cuenta que Sonia Mosconi los vio una vez a la salida de una milonga practicando un paso. De la noche a la Mañana el comportamiento de Sonia cambió y de figura célebre de la milonga paso a tener estatus de loca, llegando hasta el extremo de mendigar las migas desechadas del pan.
De todas formas, el empuje y empeño de la pareja hace que en cada acontecimiento del mundo del tango estén en primera linea, acaparando la fotografía.
Incluso retocandola y moldeandola con poses y posturas.
Así fue como por sus artes de escamoteo, lograron que las parejas principales del mundillo pasaran a segundo plano.
Les funcionó durante un tiempo debido al candor y la ignorancia de los fotógrafos de sociales, que en vez de sacar a los principales hacían hincapié en los más vistosos. Pero con el tiempo la realidad se impuso a la impostura. Las coberturas fueron raleando, los fotógrafos se fueron transformando en uno solo: Robertito Parodi que buscaba encontrar en las caras de los milongueros la verdadera alma del tango.
Dijo haberla hallado en la foto de un milonguero con la mirada enturbiada por el vino, medio dormido en la penumbra de una ronda tardía y con la camiseta asomandole debajo de la camisa. "así va el tango, perdida la postura y la forma, cargado de cansancio, mirando hacia la nada o hacia un pasado que se le escapa como la noche, como el colectivo, como la vida."

Hoy algún coleccionista tiene afiches en donde se ve a los Empanada en pose. Los colores chillones y el peluquín de Miroslav acaparan enseguida la atención. La pose arcaica y enrevesada denota una falta de fluidez hasta para asumir el estatismo.
También, rebuscando en tiendas de compraventa pueden encontrarse algunas fotos autografiadas de los "Empanada".
Pero no valen mucho, como la figurita de la "Araña" Matusich en tiempos de Bochini.

jueves, 31 de marzo de 2011

MI MOSTRO FAVORITO - POR CATULO BERNAL

En mi papel de poeta principal de esta casa y de la "Milonga del Oriental" soy consciente de la pobre producción que arrastro. Apenas tres ínfimos papeles con cuatro versos mal arrimados dan fe de mis palabras. Ya quisiera yo dedicar mas tiempo a la poesía, pero se impone - para mi desgracia - la desdicha cotidiana de llenar con algo mis aspiraciones rutinarias. Doña Gertrudis, que da cobijo a mi existencia en su hotelucho familiar y cocina cada tanto alguna pasta para mi, me ve con buenos ojos mientras pueda pagar el estipendio mensual que me ha impuesto. Atrás han quedado los tormentosos tiempos en que jugaba mi escasa fortuna a las carreras de caballos o al poker online. Hace tiempo sustento mi andadura con los pocos dineros que me deja el corte de pelo y la manicura canina en el establecimiento del Profesor Maradona. Ya quisiera yo cambiar versos por milanesas, como el caradura de la película. Pero prueben a canjear poemas por ropa o a pagar el gas con un soneto, a ver que les dicen.
Dicho esto les dejo este poema que me surgió en las imponentes milongas Rosarinas:

MI MOSTRO FAVORITO

MI MOSTRO FAVORITO EN LA MILONGA
TIENE LOS OJOS HUNDIDOS EN LA MAGRA
CARNE QUE NINGUNO, HA VISTO COMER
JAMAS.
Y LOS PASEA CUAL LÁTIGOS CON BORLAS
POR LAS CHICAS.
DEAMBULA EL MUY FANTASMA EN SU REDOR
CON SUS ZAPATOS LLAMATIVOS
QUE SIEMPRE ESTÁN MUY LIMPIOS - PUES NO BAILA , NO BAILA CASI NUNCA
Y SI LO HICIERA, CON ALGUNA NUEVA, UNA FORASTERA POBRECITA
DESEOSA
DE ACEPTACION Y RECONOCIMIENTO
LA PISARIA EL - Y DIGO QUE DEAMBULA EN
SU CORTEJO Y CADA TANTO, VIPEDO PLÚMBEO
Y SERPENTINO LES DICE: QUERES BAILAR?
CASI SIEMPRE PUGLIESE.
Y NO, NO QUIERO - LE(1) CONOCEN LAS PIBAS.
MI MOSTRO FAVORITO DICE
QUE GANÓ UN CAMPEONATO.
NO IMAGINO
LA VALÍA RAQUÍTICA DE LOS POR ÉL VENCIDOS
SI AL VERLO RECULANDO TRISTEMENTE
CON ANDARES DE MANIQUÍ PERDIDO
NO ME DA PENA
SOLO DESAGRADO.
MI MOSTRO FAVORITO ES TAN MOSTRUOSO.
QUE SOLO DA PLACER TENERLO LEJOS...

(1) nota del escribancio: El leismo se puso de moda en el capítulo de Bonanza en que despiden al hermano mayor, Adams. Acusado de un asesinato que no cometio, lo meten en gayola. Joe y Joss van a buscar al culpable autentico. Cuando lo descubren alborozados vuelven a decirlo al sheriff al grito de ¡Ahora podra liberar a Adams!. Al ver la celda vacia su entusiasmo se disipa un poco. Joe dice: donde está Adams?. El sheriff, lacotristemente responde(sic) "Le ahorcamos esta mañana".(sepan que apelo a todo mi autocontrol para no derramar dos lágrimas)

domingo, 20 de marzo de 2011

MICROMILOEMPRENDIMIENTOS EXTRATERRESTRES

Hace tiempo sospechamos que los extraterrestres nos visitan.
Hemos desarrollado multitud de teorías conspiratorias que casi siempre tienen que ver con la conquista de nuestra tierra o su extinción.
Hasta tuvimos que defender nuestra humanida raza en un campeonato interplanetario de truco, a punto de ser eliminados totalmente por los manejos lúdicos de los Desaparecidos Hercolobusianos.
Y vueltos del torneo, huidos del planetoide Zappa, siempre tuvimos la certeza de que arrastrábamos con nosotros el hálito helado de especies rencorosas y malas perdedoras, que buscaban una revancha a la que no accedimos, ya campeones, gritando a las estrellas el oportuno "calentitos los panchos"
Pero de un tiempo a esta parte, en infinidad de milongas pueden verse sujetos que se corresponden con las características del milonguero primario y que en el reconocimiento apresurado de las 4 de la mañana(permeado por la libación alcohólica) podrían pasar por bailarines noveles o entusiastas torpes.
Nada más lejos de la realidad. Ese bailarín que muestra en su rostro una perversión del padre Grassi, es en realidad un Xininio del sistema bugugiid. El otro emperifollado sujeto que seduce a señoras maduras enfundado en las maneras lascivas de un Domenico Modugno del subdesarrollo es un Gurrirter de la galaxia Xantales.
Como ellos, muchos seres inusuales se mezclan entre los naturales, adoptando las poses y posturas de nuestros galanes, intentando copiar los pasos de los mejores y los peores de los nuestros.
Porque ellos, amigos mios, no intenta conquistarnos.
Han visto una oportunidad de negocio en la milonga y como meros empresarios del divertimento sideral han reproducido nuestras milongas a lo largo y a lo ancho de nuestro dilatado cosmos.
Cuantas Milongas del Oriental clónicas habrá en los confines del universo?, cuantos monstruos bailarines reproduciran nuestros gestos y muecas en milongas oscuras?.
El negocio nunca termina...

miércoles, 16 de marzo de 2011

LAS PASAJERAS MILONGAS DEL PASADO

Volvi luego de un tiempo a los pagos que me vieron nacer, los Pergaminos.
En Pergamino nunca hubo mucho movimiento milongueril: algunas milongas aisladas en el espacio y en el tiempo en clubes o en reductos sin grandes pretensiones que nunca se mantuvieron muchas temporadas.
Recibi los rudimentos y los sacramentos milongueros en Rosario, cuna de grandes amigos que me acompañan en el pensamiento. Algunos siguen allí, otros han volado en otras direcciones.
Por eso me sorprendió gratamente cuando hace año y medio pude constatar la existencia de un movimiento juvenil Pergaminense que amenazaba con transformarse en algo serio.
Quien me anoticiaba de los movimientos y los lugares era el carnicero de la esquina de la casa paterna, la casa de mi infancia, conocedor de donde y cuando habia milongas.
Debi comprender que algo habia cambiado en cuanto vi desde la puerta de mi casa que la carniceria "Casi" ya no estaba.
El hombre estaba desarmando sus ultimos enseres para dedicarse a otro negocio. En breves palabras me anoticio sobre la unica milonga superviviente: una milonga al aire libre, los domingos, aglutinada por la voluntad de un milonguero joven a quien conocia de mi anterior visita: Leo.
Me acerque. Seis o siete parejas bailaban todavia. Leo aguantaba a pie firme al lado del equipo, como un Titan que quisieran borrar los vientos del olvido.
El domingo que viene sera la última milonga al aire libre, ante la inminencia de un otoño que se prevee crudo.
Luego, la raza de los milongueros pergaminenses peregrinara en busca de otros poblerios milongueros buscando su lugar en el mundo, parias entre los parias, soñadores de un sueño tanguero que nunca cuaja, que nunca se realiza quiza por la indiferencia total de los dueños de locales o su codicia.
Mi Humilde homenaje para todos los que como ellos no se entregan y siguen esperando sin desesperar, bailando en milongas ajenas con las piernas firmes...

martes, 22 de febrero de 2011

LA MILONGA DE LOS FANTASMAS por Catulo Bernal

Era jueves. En una de las mesas del bar "ROÑOSO" soportábamos una partida de truco eterna. De un lado El Turco Desvarietti y el profesor Maradona, del otro: El Toba Vieytes y el Uruguayo Pococho. Romulo y yo esperábamos y desesperábamos por el sesgo manierista con el que los contendientes ilustraban sus jugadas. Asi Cada Envido era una egloga y cada quiero retruco una epopeya. Romulo había repasado con vino toda la mesa, yo seguía las evoluciones de las partículas de polvo en el contraluz de la ventana crepuscular. Nos salvó del tedio la oportuna aparición de Piton Pipeta, nuestro hombre de inteligencia. Y era una aparición a juzgar por su rostro blanquecino y sus ademanes, que casi nos impiden ver al indio, su amigo fiel, símbolo de la pampa indómita que se niega a desaparecer.
- He visto a Otilio! He visto a Otilio! gritaba Piton y entonces nos contó que al doblar una esquina se topó de lleno con Otilio Rivarola, que llevaba finado un lustro más o menos.
" Fue ayer noche, como a las diez. Iba a comprar unos felipes para acompañar un arrollado que me había quedado jame-jame cuando al llegar a la cuadra del boliche Leoneli me topé de lleno con El difunto. Tenia la ropa de la ultima milonga y la bolsa de los zapatos colgandole del hombro. No me hizo reverencia. Ni siquiera un segundo vaciló, como Diria Cortazar, hablando como Poe. Me pareció tan inquietante que decidí seguirlo a ver a donde iba. Me condujo por callejuelas que nunca había visto(yo que conozco el barrio desde que era chiquito) en un itinerario alumbrado por luces amarillas y faroles en el que crepitaba la llama del candil. En las veredas negocios imposibles bajaban sus persianas a nuestro paso e incluso llegue a oír en lontananza la tartajosa voz de un sereno que anunciaba una hora avanzada que no correspondía a mi reloj de cadena.
Contra una vidriera unos muchachones practicaban un tango y aquello si que me pareció raro porque era como la celebre foto, pero en directo.
Por fin llegamos a un galpón de puerta verdinosa. Rivarola entró sin llamar.
Yo esperé diez segundos y me colé también. Adentro, las luces de afuera entraban por las claraboyas mugrientas del galpón polvoso, visiblemente abandonado.Y en el centro Tinieblas, nada más.
Yo no soy hombre de miedos ni de sustos. Ha atravesado camposantos y frecuentado sitios de mala fama en busca del resquemor, un resquemor que no he experimentado.
Pero en ese galpón solitario y tenebroso sentí algo.
Ya me estaba volviendo por la puerta cuando el eco de un tango fantasmal salido de la nada me hizo volver sobre mis pasos. Ahora parecía que una claridad preternatural iluminaba la estancia. Me pareció ver a los costados sillas ocupadas por milongueros y pebetas que antaño frecuentaban la milonga. La música sonaba ahora más clara: una versión aberrante e infinita de "Dame la lata" ejecutada con violín, guitarra y mandolina, desafinados todos. Vi como los milongueros del pasado se ataban los cordones y como las esbeltas glorias del ayer se ajustaban las hebillas.
Pero en todo el tiempo que estuve allí ninguno salio a bailar. Solo se ajustaban los zapatos repitiendo una y otra vez la misma ceremonia.
Pero lo que me pareció mas inquietante y lo que me decidió a salir disparado de aquel lugar infame fue reconocer entre los bailarines a tipos que he visto ayer nomás en la "Milonga del oriental", monstruos que me han topado e incluso pisado en la milonga. Tipos que incluso muertos te fastidian y te sacan a bailar las minas que habías elegido.
Eso si que es inquietante".
La estancia había ido oscureciéndose. Solis, absorto en el relato no había encendido las luces del bar. En las mesas fronteras los ojos de los parroquianos eran como ajos agrandados por la transgenia. La penumbra dificultaba ver con claridad la inocente blancura de los porotos. El vino tenia la apariencia de un mensaje de sangre escrito por un sicópata en la tabla mugrienta. Solo se escuchaba el deglutir desesperado de las gargantas salivosas y crédulas.
Romulo que había estado atusandose el bigote se aclaró la garganta con anis y despues de carraspear afirmó con filosofica contundencia:
- vos también... te lo pensás mucho para sacar las pibas! Como no te van a ganar de mano los muertos esos!
para agregar más tarde:
- Che Solis, hacete un par de familiares de milanesa que este truco no termina más!

lunes, 14 de febrero de 2011

fallutini


Esta dudosa foto es la unica que se ha tomado a un espiritu esquivo que ha llevado a muchos milongueros a la Ruina. Se trata del "fantasma de los negocios" o de las "Milongas barbaras", un ente que se aparece cada tanto a milongueros sin ambiciones prometiendoles fama y fortuna si abren milongas nuevas.
Aunque los damnificados no suelen hablar de las apariciones de este molesto sujeto se los suele reconocer porque de la noche a la mañana su comportamiento cambia radicalmente.Ante cualquier bar por pequeño que sea, los afectados musitan "Che, que lindo sitio para una milonga" ignorando las voces criticas de sus amigos.
En cualquier tugurio incomunicado y hostil, con suelo duro y poco espacio estos infelices montan una milonga sin tener idea de musica, comercio ni don de gentes. Para colmo de males el fantasma sugiere invariablemente que la milonga debe transcurrir en dias inhospitos como por ejemplo Lunes o Los ultimos Domingos del mes.
Se ha dado el caso de milongueros que han gastado sus ahorros en musica, prometiendo a dueños de bares inescrupulosos afluencia de publico y consumisiones que a la larga pagan ellos mismos de su bolsillo. Incluso ha habido infortunados que han renunciado a su trabajo en pos de las promesas que el repugnante fantasma les susurra a los oidos.
Se dice que el fantasma pertenece a un dueño de milonga resentido porque por su mal gusto para la musicalizacion nadie iba a su milonga. Otros afirman que es un milonguero al que no dejaban entrar a ninguna milonga por indeseable. Aunque ninguna de estas versiones esta demostrada.
Como sea, Si usted ve esta imagen en el espejo del baño de cualquier milonga raje a la escapada. Su salud mental se lo agradecerá.

martes, 25 de enero de 2011

LOS HERMANOS COSO

Habían nacido en Salto de familia campestre con una diferencia de una hora. Se llamaban Titino y Benjamin y de muy chicos los ingresaron internos en un colegio religioso. Su verdadero apellido era Pelichochi pero la severa moral de los monjes preceptores, que veían en su apellido ocasion de ludibrio y concupiscencia hicieron que los anotaran como Coso.
De chicos tenían una empatia poco común. Si a uno le dolía la barriga el otro vomitaba. Si uno tenia ganas de bailar el otro movía los pies. Si a uno le daban Biaba con caldo el otro iba a quejarse a los monjes.
A la edad de quince años Benjamin agobiado por la severa disciplina quiso escaparse, pero fue Titino el que franqueó los muros de la institución y ganó la calle.
Fuera de los muros Titino tuvo un momento de indecisión, quiso volver a entrar permitiendo que por este proceder escapara Benjamin.
Con lo que quedó demostrado que a veces lo que sentía uno era radicalmente opuesto a lo que experimentaba el otro. Un fenómeno que ha documentado abundantemente el profesor A. Torranti en su libro "La reconstrucción del yo cuando es tu hermano".
Escapando de los monjes, que aprovechaban las escasas huidas de internos para ver mundo y aprehender malos hábitos (como emborracharse con Ferroquina y zamparse un matambre arrollado con hilo y todo) los hermanos Coso fueron a parar a un galpón polvoso en donde el Maestro Graciano Casiraghi reinterpretaba el tango bailando en alpargatas junto con sus discipulos.
Su estilo era una insólita mezcla de bolero y tarantela. Cuando Casiraghi bailaba siempre había alguno que se llevaba una bolea alta en medio de la nariz. Por eso había sido proscrito de todas las milongas. Recluido perfeccionaba su estilo bravucon con parejas aguerridas a las que había convencido mediante un abstruso libro: "el nuevo evangelio Milonguero" con el que pretendia tomar el vaticano por la fuerza hasta que el Papa reinante aprobara el Tango.
Esta demente forma de pensar, a medio camino entre el furor místico y el canyengue más radical encantó a Benjamin que se trasformó según sus propias palabras en el "Discipulo que más amaba" Casiraghi. Aprendió el tango y las suficientes destrezas marciales como para iniciar la guerra de guerrillas que Casiraghi pretendía.
Titino se sintió excluido del nuevo Evangelio Milonguero de inmediato. Se marchó una fría mañana de invierno. Su Hermano Benjamin presintió la despedida pero no hizo nada para disuadirlo. Titino Fue recogido por los primeros Hare Krishnas que llegaron a las costas rosarinas (el dato esta documentado en el libro del profesor Garcilazo " Corrientes migratorias marginales de nula repercusion"en el capitulo 12: Cuatro Hare Krisnhnas, dos budistas y un ladron australiano de Avestruces). Vendia compendios del Bhagavad gita en las esquinas.
En tanto la cruzada milonguera de Casiraghi se demoraba en escaramuzas. Se limitaban a arrebatar los dineros de la colecta de los fieles para viajar a Roma.
Pero eran tiempos dificiles y los fieles no aportaban mucho dinero.
Mientras los discípulos se entrenaban en patas para endurecer su cuerpo y soportar los rigores de los tacones más finos.
A la corta eso fue lo que terminó con las aspiraciones del maestro Casiraghi. Se clavó una tachuela oxidada en la planta correosa de su pie derecho y se ennegreció de Tétanos.
Sus seguidores se dispersaron por todos los continentes y fueron asimilados por estilos milongueros diferentes. ninguno llegó a Roma, aunque algunos vestigios del evangelio Casiraghiano pueden verse en algunas milongas de Finlandia y del sur de Italia.
Benjamin, incapaz de soportar la muerte del maestro consiguió un trabajo como repartidor de kerosen. Cada tanto iba a las milongas pero no bailaba . Se embrutecía de alcohol y milanesas hasta rodar por abajo de las mesas.
Con el tiempo Benjamin comenzó a bailar y por sus practicas corajudas más de uno volvió a casa con la jeta hinchada.
Esto hizo que los integrantes de la llamada "Pandilla Calcetin", Pugliesianos y bravucones pusieran precio a su cabeza.
Concretamente 50 pesos ley y una damajuana de tinto.
La navidad del 74 Pepon y Calimocho Rivadavia, integrantes de la pandilla Calcetin toparon con Titino Coso en la esquina de San Martin y Rioja. No llevaba Tunica naranja, la habia lavado y como no vendia sus libros no podia comprar una de repuesto.
Intentó venderles a los pandilleros el libro vestido con una camisa azul propiedad de un colectivero despistado.
Lo corrieron a las patadas hasta 9 de Julio.
Benjamín sintió agudos puntazos en las nalgas mientras se zampaba un familiar con pan de Torpedo y aceite bueno en la milonga.
Cuando cesaron los dolores supo que su hermano estaba muerto.
Esta crónica podría terminar con una barata analogía del Libro de Dumas.
Nada más lejos de lo que sucedió realmente. Benjamín no tuvo su venganza. Los asesinos fueron atropellados por un colectivo que bajaba a todo gas por Zeballos. El Conductor recupero asi su camisa.
Benjamin murió una semana más tarde de sobredosis de inyecciones.
Hoy nadie lo recuerda en la milonga.

sábado, 15 de enero de 2011

ROBO EN EL MUSEO DE LAS GLORIAS MILONGUERAS!!!

Lamentablemente hemos de empezar el año con una relación desagradable. En la noche de año nuevo, las manos mágicas forzaron la entrada del recientemente inaugurado "Museo de las glorias Milongueras y se llevaron partes de la "Carlos Gardel 54", la nave gaucha que surcando los procelosos abismos estelares llevó y trajo con bien a nuestros amigos: Catulo Bernal, Romulo Papaguachi, Piton Pipeta, el indio, el Uruguayo Pococho y el Toba Nuclear Vieytes (ganadores además del "Torneo Intergaláctico de truco" y salvadores de la patria humana al propiciar la desaparición de la civilizacion Hercolobusiana, tragada por un agujero negro).
Si bien el artista plástico Evelio Rigazzoni había aprovechado partes de la nave - semi convertida en chatarra - para realizar" un monumento a la gesta milongolactica" al costado de la parrilla de la MILONGA DEL ORIENTAL (al que los Herulos le han pintado un bigote Aroliano) , lo que se exhibía en el museo al lado del milonguero Faustino Primatesta(que hace sacaditas y ganchos si le dan sanguches), eran partes del panel de mandos y componentes del ingenio Hercolobusiano conocido como "plegador del Espacio" que permitia acortar las distancias en una castigada.
Y ante estos hechos n0s preguntamos seriamente:
¿que usos le daran a semejante material?
¿esto ha sido obra de los cerebros de la NASA, que se opusieron en todo momento a la embajada criolla hacia el espacio y niegan toda vinculación con la misma?
¿De verdad se extinguieron todos los Hercolobusianos o aun quedan entre nosotros espías alienigenas intimando con los nuestros y pisoteandonos en las milongas?
¿Que fue del extraño ser que interrumpió el casting de uno de los "Operacion Tanguitos Piores" y quedó grabado en vídeo, como puede verse en el Canal Sonriksen?
¿Los discípulos de Corchito Echersortu( abducido y devuelto por los extraterrestres) forman parte de una conjura al igual que su lider danzoespiritual?
Faustino Primatesta y las viejas glorias del museo organizan milongas cuando se cierra por las noches?
¿La real academia de la lengua - que destroza vocablos aceptando Catar,murciegalo y apostrofo - tolerara palabras compuestas como Milongolactico, danzoespiritual, ganchatrofiado y castipuntinazo?
El nuevo año nos promete nuevos retos y una sombra de incertidumbre se cierne sobre el barrio taura.
Esperemos estar a la altura de las circunstancias o lo suficientemente lejos cuando comience lo que sea...

domingo, 26 de diciembre de 2010

UN CUENTO DE NAVIDAD DE LA "MILONGA DEL ORIENTAL"

Entró al bar "ROÑOSO" con los pelos revueltos, la figura girada hacia la huida, las ropas de la nochebuena acometidas de sudor, pero no de bailar ni destilado de comida y alcohol, llevaba tintas en la camisa y la corbata sentir acumulado, como si del 24 al 25 no hubieran pasado muchas horas sino meses.
- No saben!, no se imaginan, no podrán entenderlo - dijo alternando el peso de un pie a otro en una imaginarica milonga acobardada por orín.
La mesa de notables integrada por Catulo, Papaguachi, el profe Maradona, Piton Pipeta, el indio y Pococho el uruguayo se volvió a una a escucharlo y ya establecida la atención comenzo el Chambon Patituchi, zonzo para el amor y torpe para el baile su extraordinaria relacion de los sucesos.
-Estaba como siempre adosado a mi vino, en la barra, al lao de la parrilla. Un cacho de lechón resecalino humeaba aun al lado de un chorizo deshidratado; y a mi me hacia llorar(el humo, el vino y todas esas pibas tan lindas y bailando). Y yo tan yo y tan sin; sin como siempre, llegado tarde a la milonga para no penar mucho y estarme el tiempo suficiente de no dar tanta lástima.
Recuerdo que el antiguo tanque Kerosenero, abierto donde estaban las bebidas, ya chorreaba anunciando el fin del hielo.
Había unos cuantos jugando a la pelota al lado de la pista, afirmando que podían aún o por soltar un poco de alcohol a las patadas.
Recuerdo el poste engalanado en luces, lamparas pintadas y los grandes bailando saque y saque.
Y los recuerdo a ustedes en plena esfervecencia guitarrera, meta y dale brindar como si toda navidad fuera a agotarse entonces.
-Puta - dije - como me gustaría bailar un poco así de bien, para acercarme, a alguna piba buena que me quiera( o me soporte al menos).
Y entonces fue que vi a Papa Noel.
Pero no era gordo, ni estaba vestido de rojo acocalado. Tenia un traje bombacho medio verde, manchado de verdín en muchas partes y un sombrero liviano con hebilla y una bufanda azul y corbata amarilla.
Y supe que era el y estaba flaco, de recorrer los caminos a pie para llevar la ilusión de regalos. Y digo la ilusión y no regalos, que ya se encargan los padres del retoño de comprarle juguetes que no sirven para nada, en vez de regalarle una llave de magia u otra cosa que lo haga mejor, menos tangible pero más entrañable.
Y lo vi tan mal y tan desesperado que había perdido toda fe, no le quedaba.Se frotaba las manos queriendo hacerse lumbre para abrigar su frío espiritual, vacío de afecto.
Estaba solo y al costado como yo.
Entonces supe que me correspondía obsequiarle un presente y agenciándome una copa vacía de una mesa, le dí del vino tinto que tomaba.
Y lo apuró de un trago. Y me serví también y entrechocamos, copas un par de veces.
Y no brindamos. Pero vaciamos la botella y ya me pareció que el natural, de los dos había variado. Y nos reímos. y antes de marcharse me dio las gracias: "porque nunca, pero jamás, nadie me ha dado, como vos un regalo en navidad".
Y apenas se hubo ido como en un sueño me vi bailando bien con una piba, hermosa piba a la que susurraba palabras tan bonitas que al momento, la tuve reclinada en mi pecho, en mi anchurosos pecho que ya no estaba frío y luego y a un costado de la pista, donde la sombra se peleaba, con la luz de las últimas farolas, hicimos el amor. No una, mil veces.
Y entró la navidad como la luz del día.
Y ella se fue más tarde y yo aquí estoy. Señores, estoy y soy feliz. Muy buenas fiestas.
Y se fue.
Y después de un rato largo y en silencio, Piton Pipeta nos trajo a todos nuevamente al comentar con sorna:
Te dije que no dejáramos botellas abiertas en el tanque de kerosen...

viernes, 19 de noviembre de 2010

CIUDAD MILONGA O EL DELIRIO DE UN MILONGUERO QUE NI SIQUIERA ES ARQUITECTO

El mismo que suscribe nos trajo esta mañana este video que quiere dar a conocer al mundo. Notese que comienza con una entonacion de voz no exenta de tranquilizantes y se va aromulizando a medida que avanza en su perorata.
No sabemos si este sujeto es uno más en la larga lista de dementes o alcoholizados o representa a una faccion de los milongueros.
Desde todo punto de vista es un poco inquietante

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¡REGALAMOS ENTRADAS PARA EL MUSEO DE LAS GLORIAS MILONGUERAS!


Asi es amigos y seguidores a las diez primeras personas que se acerquen a la tienda de "La Bata" en la selva paraguaya para adquirir la camiseta autografiada de Nestor Teafanna se le hara entrega de entradas para visitar el "Museo de las Glorias milongueras" en chityes.
El museo ha abierto sus puertas con ilusión y esperanza y cuenta con dos plantas llenas de milongueras y milongueros en cera y en presencia, que haran las delicias de los más chiquitos contando anecdotas sabrosas de la edad de oro del tango.
Ademas en la capilla de los "Mostruos sagrados" podran depositar sus ofrendas y ruegos para que no los pisen en la milonga, sus chambonadas les sean perdonadas y sus vestidos pasen desapercibidos.
Museo de las Glorias milongueras. Abierto todos los dias menos los de resaca.
Tenemos bar y baños.

"CHARRITO JORGE" DEL CLUB DEL CLAN A LA NADA

En los años sesenta el furor por la música del tango y su baile han dado paso a un desencanto hijo de la falta de ambiciones de una juventud abúlica y aulladora que tiene el mal gusto de escuchar al Club del Clan y ponerse camisas holgueras y floreadas.
La vieja guardia milonguera, apabullada por los elementos foráneos y solo representada en el "Club" por Raul Cobian, alias Tanguito - no confundir con Tanguito, el creador de la balsa y reverenciadisima figura del rock argentino de los primeros años - se recluye en la seguridad de un statu Quo que ya comienza a despedir un intenso aroma a naftalina.
El tango revolucionario se ha vuelto viejo ante esa oleada juvenil e incontenible que babea con Chico y largo Novarro, Palito Ortega, Lalo Fransen, Fernando Borges y Jose Obdulio Ostolasa.
Si, lo han leido bien: Largo Novarro, Fernando Borges y Jose obdulio Ostolasa.
A los dos primeros los recordaran los memoriosos y sino pueden buscarlos en Internet.
Pero, quien era Jose Obdulio Ostolasa?.
Era el hijo menor de un matrimonio de estancieros adinerados que vivía en un pisito céntrico cercano a la facultad donde cursaba sus estudios de botánica y que se volvió loco de tanto leer historietas de Batman.
Aunque sus padres vivían en el campo Jose obdulio estaba convencido que los había matado un ladrón armado con una guasca en un callejon solitario.
Así que comenzó su carrera como justiciero forjandose una falsa identidad; "Charrito Jorge", un mediocre cantante del club del clan que despidieron a la segunda entrega.
Charrito Jorge comenzó su andadura por bares y cabarets de baja categoría para ganar los dineros que le posibilitaran la compra de un coche y un disfraz con el que perseguir al asesino de sus padres.
En su delirio negaba la existencia de sus progenitores, que una vez al mes depositaban en su cuenta lo indispensable para vivir. Ostolasa creía que el dinero lo hacia el a fuerza de cantar.
No hay constancia de ningún hecho delictivo que haya impedido, mayormente porque los horarios del trabajo y su ocupación como justiciero coincidían en horas nocturnas.
Ademas llegaba muy cansado y directamente a la cama luego de una jornada noctambula llena de alaridos y berreos.
Asi progresivamente Ostolasa fue abandonando la idea original de vengador enmascarado para sumergirse de lleno en una rutina gris que bebía directamente en las fuentes del tango, recluido en los mismos circuitos que el frecuentaba.
Y de la noche a la mañana paso de cantar baladas bobaliconas como " pielcita de escobillon", "dame mi media empanada" o Que balurdo el escabiurdo que se chube al bobo zurdo" a interpretar tangos bobalicones del estilo de: "Milonga del uritorco", "Cafe y chancletas" o "media de arpillera".
Previsiblemente terminó sus días en un loquero luego de asfixiarse por una mascara a la que habia olvidado hacer agujeros.
Si esta crónica recoge su vida es única y exclusivamente porque en la ansiedad por asistir al museo de las glorias milongueras no me salio nada mejor.

martes, 19 de octubre de 2010

"BOTIN DE BARRO" LA PELICULA QUE NO PUDO HACER PINO SOLANAS, NUEVAMENTE EN PROYECTO

El que nos trajo la noticia fue el Norueguito "Chuker" Bienzobás. Quienes siguen con delectación o actitud crítica nuestros videos sabrán que en el capítulo especial de los "Grandes Pasos de viejos milongueros" el Norueguito dejo caer el dato: El mismísimo Pino Solanas quiso hacer una pelicula sobre un bailarin de tango munido con la fuerza y la invencibilidad de dos botines de barro secados al sol que le conferian poderes sobrenaturales a la hora de bailar.
Por cosas del destino Solanas se decantó por otro film, "La mirada" luego de visitar a un hipnotizador que lo recondujo hacia derroteros dispares.
Asi el proyecto de "Botin de barro" quedo sepultado entre carpetas y memoriales hasta que topó con un mecenas, un hombre decidido y seguidor de los "grandes pasos" que quiere reflotar el proyecto de "Botin de barro"
Ese hombre se llama Aniceto Solis y trata desesperadamente de entrar en el mundillo de la milonga ( sin lograrlo).
Solis es el dueño y editor de Editorial "El croto" que tiene en su haber un libro deleznable y que hemos criticado ampliamente en este espacio: "La balada del hombre que no sabia cerrar los tangos" de un tal Perico Alesso. El magnate removió cielo y tierra para encontrar los guiones originales, firmados por un tal A.R.
Huelga decir que no lo logró.
Sin desfallecer y haciendo gala de una voluntad a prueba de buen gusto contrató a Perico Alesso para que le hiciera un guion nuevo y a un director amigo llamado Mongo
Mustafá.
Mustafá es conocido en el ambiente del cine porno al que pertenece como el "Ed Wood de las tetas", por sus desopilantes peliculas que ponen de los nervios a la muchachada solitaria que sufre ataques de ansiedad al ver que en una misma escena se producen fallos en la continuidad y hasta en los actores.
Mongo, un cuarenton que vive aun en la finca paterna es tan pobre de recursos que todas sus peliculas se hacen en su casa, aprovechando las ausencias de sus padres. Esto explicaria los desvarios en el montaje, pero no la baja calidad de dialogos, actores y el poco oficio con la cámara que puede verse en cualquiera de sus películas.
Ante semejante panorama se nos presentan dos conclusiones válidas y contundentes: "Botin de Barro" en su nueva version es un proyecto destinado al fracaso y Aniceto Solis es carne de los vivillos y aprovechados que se solazan en su ingenuidad.
Proximamente y si es que eso sucede, intentaremos hacernos con el copion para brindarles en exclusiva un trailer montado por nosotros.
A fin de cuentas toda la idea, trasmitida por el Norueguito, salio de este blog.